Las aguas en el estrecho de Ormuz siguen turbulentas. Después de que Irán atacara un buque con la bandera de Chipre que transitaba por el estrecho, los estadounidenses han sido rápidos y han atacado a los iraníes con una oleada de bombardeos.
"Las fuerzas estadounidenses atacaron aproximadamente 140 objetivos militares iraníes con municiones de precisión lanzadas desde aviones de combate (basados en tierra y en el mar), drones y buques navales", detalló el Comando Central de EE. UU. (Centcom) en un comunicado.
Los mandos militares han informado de que los objetivos de EEUU incluían instalaciones de misiles y drones, capacidades navales, depósitos de municiones, redes de comunicaciones y puestos de vigilancia costera.
Durante la madrugada, varios medios iraníes comenzaron a informar de varias explosiones en la provincia de Bushehr, donde se encuentra una planta nuclear, y en diversas localidades cercanas a Ormuz, aunque todavía no se conoce si ha habido daños o víctimas.
Todo lo justifican desde Centcom por el ataque de Irán al buque con bandera de Chipre. Este bombardeo provocó un incendio en el barco y daños en la sala de máquinas que obligaron a detener la embarcación. Además, uno de los tripulantes está en paradero desconocido.
Las fuerzas estadounidenses también justificaron el ataque contra la República Islámica con que están "degradando su capacidad" para atacar otras embarcaciones en el estrecho de Ormuz.
La respuesta de Irán
Tampoco se hizo esperar la respuesta de los de Teherán. Tras este nuevo recrudecimiento de los ataques cruzados, el presidente del Parlamento y negociador jefe de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió a EEUU de que "la era de los acuerdos unilaterales ha terminado".
"Os lo dijimos: cumplid vuestra palabra o pagad el precio. La realidad está llamando a la puerta", escribió en una publicación en X.
The era of one-sided deals is OVER. We told you: keep your word or pay the price. Reality is knocking. pic.twitter.com/B97ogCYGaj
— محمدباقر قالیباف | MB Ghalibaf (@mb_ghalibaf) July 12, 2026
Este mensaje, al que acompaña una imagen del texto de un punto del memorando de entendimiento entre Washington y Teherán que alude a la reapertura de Ormuz, subraya también que "la República Islámica de Irán tomará las medidas necesarias", según dice el propio texto de forma literal.
Además, después de que los medios locales comenzaran a informar de los ataques estadounidenses, Irán atacó con misiles y drones a varios países de Oriente Medio como Jordania, Catar, Kuwait y Baréin.
La Guardia Revolucionaria iraní señaló en un comunicado que atacó "con varios misiles balísticos" infraestructura e instalaciones militares clave en la base aérea estadounidense Príncipe Hassan, situada en Jordania.
Como resultado, su centro de mando y control así como de los hangares de drones MQ9 quedaron "destruidos", según recogió la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria.
Este texto también recoge la versión de los hechos de los iraníes. En el comunicado indican que su ataque tuvo lugar después de que EEUU impusiera "su voluntad al gobierno del Reino de Omán", lo que provocó "que varias embarcaciones crearan una ruta ilegal al sur del estrecho de Ormuz, lo cual fue detenido por la contundente respuesta de la Armada" iraní.
Fuera de Jordania, la Guardia Revolucionaria también informó de ataques en Catar con misiles contra la base aérea estadounidense Al-Udeid, cuyos centro de mantenimiento y reparación de aviones de combate y centro de mando de esta guarnición fueron destruidos.
Además, en estos ataques al menos tres personas, incluidas un niño, resultaron heridas.
En Kuwait, el Ejército de la República Islámica reivindicó una ofensiva con "drones destructivos" contra el sistema antimisiles Patriot, así como contra un depósito de municiones y una estación de radar de las fuerzas estadounidenses en el mismo país.
En otra oleada de ataques con drones, Irán atacó el sistema de comunicaciones y la estación de radar del Ejército estadounidense en Baréin.
Un segundo buque
Además, Irán aseguró este domingo que atacó a un segundo buque, que según ellos, era "infractor" y que transitaba por el estrecho de Ormuz.
Horas antes, la Guardia Revolucionaria de Irán había anunciado el cierre "hasta nuevo aviso" del estrecho de Ormuz, asegurando que cualquier interferencia extranjera para abrir una "ruta ilegal" en la región recibirá una respuesta contundente, según recogió la corporación de radiodifusión estatal IRIB.
La justificación, según los iraníes era que varias embarcaciones estaban ignorando la advertencia de transitar exclusivamente por una zona autorizada, indicó el cuerpo armado en un comunicado.
Las negociaciones siguen
Aun así, parece que no está todo perdido. O al menos, no para Irán.
El Ministerio de Exteriores omaní ha asegurado que continuarán las conversaciones con Irán después de haber mantenido este sábado, en Mascate, una ronda de diálogo a nivel técnico y político sobre el futuro de la gestión del estrecho de Ormuz, en la que también participó una delegación catarí.
"Ambas partes acordaron continuar estas conversaciones a nivel técnico y político para alcanzar los acuerdos necesarios de conformidad con el derecho internacional", dijo el Ministerio de Exteriores omaní en un comunicado.
"Las conversaciones entre oficiales iraníes y omaníes tuvieron como objetivo coordinar las acciones de ambos países ribereños del estrecho de Ormuz en relación con los acuerdos para la gestión del tráfico marítimo en el estrecho. Las partes acordaron continuar las conversaciones a nivel político y técnico-jurídico para alcanzar un entendimiento común sobre cómo garantizar la seguridad marítima en el Estrecho de Ormuz", apunta la nota.
Por otro lado, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, aseguró, en declaraciones recogidas por la agencia estatal IRNA, que "la futura gestión del tráfico en el estrecho de Ormuz debe establecerse mediante la consulta entre los dos países ribereños".
Además, se tienen que tener en cuenta "los acontecimientos de los últimos meses, especialmente la guerra impuesta entre Estados Unidos y el régimen sionista (Israel) y sus consecuencias para la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz".
Asimismo, confirmó que una delegación del gobierno de Catar, uno de los países mediadores entre Washington y Teherán, estuvo presente en parte de estas conversaciones, aunque Doha no lo ha corroborado, a pesar de los ataques.
