Tras un fin de semana marcado por las intensas negociaciones entre Washington y Teherán, ambas potencias estudian un preacuerdo que se espera ratificar de forma definitiva en los próximos días.
Los dos pilares de esta negociación son la reapertura inmediata del estratégico estrecho de Ormuz y el freno definitivo al programa nuclear de Teherán, una última condición que ya ha recibido el aplauso unánime de la Unión Europea.
A pesar de que las previsiones iniciales, respaldadas por el secretario de Estado, Marco Rubio, y por el propio Gobierno iraní, apuntaban a un cierre inmediato del pacto antes del lunes, el proceso se ha ralentizado.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha sido el encargado de frenar los entusiasmos al afirmar rotundamente que en esta negociación "no debe haber errores".
Según un alto cargo de la Administración de Trump, el líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, habría dado luz verde al esquema general del acuerdo.
Sin embargo todavía quedan algunos detalles por cerrar y la toma de decisiones dentro del régimen de los ayatolás es un proceso lento.
El programa nuclear iraní
Además de desbloquear el estrecho de Ormuz, la prioridad de Trump tras alinearse con sus aliados es imponer un límite definitivo al programa nuclear de Teherán.
El mandatario utilizó su plataforma Truth Social para tildar el anterior acuerdo nuclear de la administración Obama como "uno de los peores" jamás firmados por Estados Unidos.
Mensaje del presidente estadounidense, Donald Trump, en Truth Social.
Estados Unidos busca garantizar con este acuerdo que Irán jamás pueda desarrollar ni adquirir un arma nuclear.
Bajo esta premisa, el preacuerdo establece una tregua de 60 días diseñada para ganar tiempo de cara a unas negociaciones bilaterales que se prevén exhaustivas y rigurosas.
Tanto la Unión Europea como Israel han aplaudido este requisito , exigiendo garantías de que se cumpla.
Ante estas premisas, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, insistió en que Teherán no busca fabricar bombas atómicas.
Durante el proceso, Trump admitió que la "relación con Irán se está volviendo mucho más profesional y productiva".
La reapertura de Ormuz
El acuerdo prioriza la reapertura del estrecho de Ormuz, un objetivo estratégico para la Casa Blanca.
Por este corredor marítimo pasa el 20% del petróleo mundial, siendo una arteria vital para el comercio y el suministro energético internacional.
Senadores republicanos criticaron las concesiones de EEUU y cuestionaron la justificación de haber lanzado en febrero la ofensiva militar contra la República Islámica, si el régimen termina aparentemente fortalecido.
"Si el resultado de todo esto es un régimen iraní, todavía dirigido por islamistas que gritan 'muerte a Estados Unidos', que tiene el control efectivo del estrecho de Ormuz, entonces ese resultado sería un error desastroso", declaró Ted Cruz, de Texas.
También Roger Wicker, republicano por Misisipi y presidente del comité sobre Fuerzas Armadas del Senado, advirtió de que el acuerdo sería un "desastre" y que "¡Todo lo logrado por la Operación Furia Épica habría sido en vano!".
Como respuesta, Donald Trump calificó de "perdedores" a quienes, incluso dentro de las filas republicanas, han criticado el acuerdo que Washington y Teherán estarían a punto de firmar para desbloquear el estrecho.
"A diferencia de quienes me precedieron y debieron haber resuelto este problema hace muchos años, ¡yo no hago malos tratos!", afirmó el presidente en Truth Social.
Estrecho de Ormuz.
Por su parte, las Fuerzas Armadas de Irán afirmaron que se encargarán de la seguridad del golfo Pérsico y del estrecho de Ormuz bajo un "nuevo orden regional y mundial" y "sin presencia extranjera".
"Advertimos a los enemigos que los planes y estrategias del líder supremo para la gestión del golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz garantizarán el futuro de la región y el nuevo orden regional y mundial bajo la estrategia de un 'Irán fuerte', en el que los extranjeros no tendrán ningún lugar".
Así lo aseguró el comandante del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, el general Ali Abdolahi, en un comunicado recogido por la agencia Tasnim.
El alto cargo militar afirmó además que su país dará una respuesta "dura e infernal" ante cualquier agresión en su contra, mientras Irán y Estados Unidos aseguran haber avanzado hacia un posible acuerdo de paz.
