P. Fava
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Las claves

Las Fuerzas Navales de la Guardia Republicana iraní aumentan la presión sobre el estrecho de Ormuz pese la prolongación del alto el fuego anunciado por el presidente de EEUU, Donald Trump.

Irán había adelantado que no volvería a la mesa de negociaciones en Islamabad (Pakistán) a menos que la Armada estadounidense levantase el bloqueo de sus puertos que mantiene como medida de presión. Hasta la fecha, Trump se ha negado.

En respuesta, la Guardia Revolucionaria ha abierto fuego contra tres buques que trataron de cruzar el estrecho por "infracciones marítimas" y ha capturado dos de ellos, que han sido transferidos a puertos de Irán.

Según un comunicado transmitido a la agencia semioficial Tasnim, los navíos apresados son el MSC Francesca y el Epaminondas. El tercer barco atacado es el Euphoria, de bandera panameña y de propietarios emiratíes, que fue atacado a ocho millas marítimas de la costa iraní.

La agencia de Operaciones Comerciales Marítimas de Reino Unido (UKMTO, en inglés), que monitoriza la seguridad de barcos y marineros alrededor del mundo, afirma que el Euphoria salió ileso y su tripulación se encuentra a salvo.

Por el contrario, el Epaminondas, de propiedad griega y atacado a 15 millas marítimas de Omán, habría sufrido "importantes daños" en el motor y habría tenido que ser remolcado.

El MSC Francesca, también con bandera de Panamá, transitaba a seis millas marítimas de Irán cuando fue atacado. Reportó impactos en su cubierta y en las zonas comunes para la tripulación. Según el comunicado, Irán lo vincula al "régimen sionista".

Según la Guardia Revolucionaria, fueron detenidos por "operar sin la autorización requerida y por manipular sus sistemas de navegación", lo que "puso en peligro" el tránsito marítimo, alegan.

La referencia a la "autorización" puede estar relacionada con los 'peajes' que pretende cobrar Irán por permitir atravesar el estrecho. Teherán aspira recaudar hasta 100.000 millones de dólares anuales en criptomonedas, para emplearlos en la reconstrucción tras la guerra.

La manipulación de sistemas, por otra parte, consiste en la técnica de apagar el transpondedor del buque a la hora de cruzar el paso, para desaparecer a ojos de la navegación por satélite.

"Golpes demoledores"

Los abordajes se producen tras la amenaza de infligir “golpes demoledores, más allá de lo imaginable” a los intereses de Estados Unidos e Israel en la región en caso de que retomasen las agresiones contra objetivos iraníes.

En una "posible nueva fase del enfrentamiento militar", la Guardia Revolucionaria advertía de una respuesta "firme, decisiva e inmediata" contra objetivos estadounidenses e israelíes, así como de sus aliados en la región.



El comunicado subrayaba que la capacidad para atacar puntos vitales y símbolos de disuasión de Israel y EEUU "sigue abierta y preparada", y destacaba la coordinación con el resto de las fuerzas armadas para impedir cualquier intento de recuperación de sus capacidades estratégicas.



Asimismo, indicó que el debilitamiento del poder militar estadounidense-israelí abre la puerta a un nuevo orden regional en Oriente Medio, sin presencia de potencias extranjeras.