J. Atienza
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Las claves

El Ejército de Israel ha anunciado este viernes la destrucción de un búnker en Teherán que pertenecía al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, fallecido el pasado sábado durante la primera jornada de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní.

El búnker, según las Fuerzas de Defensa de Israel, ha sido destruido tras el lanzamiento de un centenar de bombas por unos 50 aviones sobre el refugio situado bajo el complejo de los líderes iraníes. Según Tel Aviv, se extendía por varias calles residenciales de la capital y contaba con "muchos puntos de entrada y salas para reuniones de altos miembros del régimen".

Posteriormente, el portavoz del Ejército israelí, Effie Defrin, ha asegurado que Jamenei planeaba "dirigir la lucha contra Israel" desde ese búnker subterráneo, que, según él, seguía siendo "la sede principal de la cúpula del régimen en Teherán".

En un vídeo difundido en redes sociales, Defrin ha explicado que los comandantes iraníes continuaron usando el refugio tras la muerte de Jamenei porque "creían que era un lugar protegido e impenetrable". "Se equivocaron. Temprano por la mañana, lo atacamos con un potente ataque", ha señalado.

Durante su comparecencia, el representante castrense mostró una simulación por ordenador del búnker, en la que se indica que "se extiende a lo largo de calles enteras en el corazón de Teherán e incluye numerosos puntos de acceso y salas" para que los líderes de la República Islámica "se reúnan y avancen en la guerra contra Israel".

"Fue eliminado antes de que pudiera usarlo", ha afirmado Defrin sobre Jamenei, y ha añadido que este último ataque "supone otro duro golpe a la capacidad del régimen para mantener su actividad".