Álvaro Escalonilla
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Las claves

Cree Donald Trump que el presidente israelí Isaac Herzog "debería avergonzarse de sí mismo" por no conceder el indulto a Benjamin Netanyahu, envuelto en tres causas judiciales separadas por fraude, soborno y abuso de confianza.

No es la primera vez que el inquilino de la Casa Blanca presiona al jefe del Estado hebreo para despejar el lóbrego horizonte judicial de su amigo Bibi. Es algo que lleva haciendo de forma recurrente desde junio del año pasado.

Lo hizo en octubre desde la tribuna de la Knéset, cuando anunció el final de la guerra en Gaza y presentó su plan para la posguerra en el enclave palestino, que sigue estancado ante la negativa de Hamás de entregar las armas mientras las tropas israelíes ocupen la Franja.

Y también lo hizo en diciembre, cuando reveló después de mantener una reunión con Herzog que éste le había dicho que la medida de gracia para el líder del Likud "estaba en camino". Un anuncio que el propio Herzog no tardó en desmentir.

El presidente israelí Isaac Herzog en el Foro de Davos. Jonathan Ernst Reuters

Sabe Trump que la permanencia de Netanyahu en el poder facilita su agenda en Oriente Próximo. En esta ocasión, sin embargo, las declaraciones del mandatario estadounidense adquieren un matiz distinto. Nunca había increpado de tal forma a Herzog.

Sus palabras suponen una escalada significativa, y no son casuales. Las pronunció un día después de recibir en el Despacho Oval a Netanyahu, con quien compartió impresiones sobre las negociaciones en curso con Irán —enemigo compartido— y la "segunda fase" del alto el fuego en Gaza.

Trump no escatimó en elogios hacia Netanyahu, a quien considera "un muy buen primer ministro en tiempos de guerra". Aunque reconoció a preguntas de la prensa su parte de culpabilidad en los atentados de Hamás del 7 de octubre de 2023.

"Supongo que todos son responsables", admitió, antes de disculparlo: "Nadie lo habría visto venir si hubiese estado en su posición".

Fue después, sin embargo, cuando cargó las tintas contra Herzog. "El principal poder que tiene es conceder indultos, y no lo está haciendo. Ha dicho que lo está concediendo cinco veces distintas, no quiere hacerlo porque, supongo, perdería su poder", deslizó el inquilino de la Casa Blanca. "Creo que el pueblo de Israel debería avergonzarlo de verdad. Es una desgracia por no concederlo".

La oficina del presidente de Israel reaccionó a través de un comunicado en el que reiteraba que el antiguo líder laborista no tomaría una decisión hasta que se pronuncie el Ministerio de Justicia, encargado de estudiar la viabilidad del indulto.

"Sólo cuando se complete ese proceso, el presidente Herzog considerará la solicitud de acuerdo con la ley, los intereses del Estado de Israel, guiado por su conciencia y sin ningún tipo de influencia de presiones internas o externas", zanja la nota.

Con su promesa de manejar "de la forma más correcta y precisa" el asunto del indulto, Herzog cedió ante las presiones de Trump. "Sólo consideraré el bien del país y de la sociedad israelí", declaró el presidente israelí en diciembre, tras hacer acuse de recibo de una carta firmada por el republicano en la que solicitaba de manera formal el indulto.

Desde la base aérea conjunta Andrews, en Maryland, Netanyahu celebró este viernes su relación "estrecha, genuina y abierta" con Trump, pero evitó mencionar sus presiones para que le concedieran el indulto.

En cambio, el primer ministro israelí se mostró escéptico "sobre la posibilidad de alcanzar cualquier acuerdo con Irán" y remarcó que cualquier negociación con Teherán debía "incluir los componentes que son importantes para nosotros, para Israel, y en mi opinión también para toda la comunidad internacional: no sólo la cuestión nuclear, sino también los misiles balísticos y los aliados regionales de Irán".