María Torrens Tillack Agencias

El mayor temor al lanzar la operación para la reconquista de Mosul después de más de dos años bajo el yugo del grupo terrorista Estado Islámico (EI) era que emplearan como escudos humanos a la población civil. Naciones Unidas ya ha constatado que al menos 8.000 familias -con 6 miembros de media cada una- fueran trasladadas con ese objetivo desde las afueras de esta ciudad en el norte de Irak antes de la ofensiva. Después los terroristas han podido sumar hasta 25.000 personas más para usarlas de la misma manera, advirtió la ONU.

Pero este viernes un grupo de vecinos armados que oponen resistencia al EI desde la propia ciudad, ha desvelado una vuelta de tuerca aún mayor si cabe a la crueldad de este grupo terrorista: está desplegando a suicidas menores de edad en este de Mosul para detener a las tropas iraquíes en su avance. 

Uno de los dirigentes de los llamados Caballeros de Mosul, ese grupos de vecinos armados, Mohamed al Musali, dijo a Efe por teléfono que esos menores no superan los 15 años de edad. Estos niños que el EI denomina "cachorros del califato", están escondidos dentro de viviendas en las calles secundarias, mientras que los terroristas adultos han desaparecido totalmente de las principales avenidas de Mosul, aseguró.



"El EI ha preparado a estos menores como ["terroristas"] suicidas para atacar a las tropas iraquíes cuando irrumpan en los barrios del este de Mosul", aseguró Al Musali.

El autodenominado Estado Islámico siempre ha tenido entre sus objetivos el adoctrinamiento y la captación de niños y adolescentes para su causa, crear un supuesto califato bajo la imposición de la violencia.

En otras ocasiones han salido a la luz aspectos como sus clases para decapitar a personas usando muñecas en los territorios que controlan -que cada vez son menos- o incluso despertaban temores entre ciudadanos sirios porque pudieran secuestrar a sus hijos para vender sus órganos. Su propaganda y captadores vía internet o aplicaciones de mensajería como Telegram han conseguido ganar adeptos adolescentes incluso en Europa dispuestos a atentar aquí. 

Las tropas iraquíes junto a las kurdas y con el apoyo aéreo de la coalición internacional han conseguido entrar en Mosul tan sólo dos semanas después de comenzar el asalto final desde las afueras de la ciudad, donde consiguieron entrar este martes por el este. Ahora la batalla urbana debe librarse calle a calle, casa a casa, lo que supone el momento más complicado de la operación militar para la liberación de unos 1,2 millones de iraquíes que -se estima- siguen viviendo en la ciudad.

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