En la cumbre celebrada este viernes en Bruselas, Pedro Sánchez ha vuelto a convertirse en blanco de las críticas de sus socios europeos por la regularización masiva de migrantes aprobada a principios de año. Varios jefes de Estado y de Gobierno la responsabilizan, al menos en parte, de la avalancha migratoria de Ceuta, al considerar que ha provocado un "efecto llamada" que afecta a toda la UE.
La ofensiva contra Sánchez la ha encabezado de nuevo la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, que, pese a compartir con él la familia política socialista, defiende una línea dura en materia migratoria y lleva tiempo cuestionando la política española de puertas abiertas.
Frederiksen ha pedido a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, que investigue si la regularización masiva vulnera la normativa comunitaria. La primera ministra danesa tiene claro que la medida contradice al menos el espíritu de la política migratoria europea, que busca reforzar las fronteras exteriores y acelerar la expulsión de quienes residen irregularmente en la UE.
"He pedido a la Comisión que examine qué ocurre cuando un país hace prácticamente todo lo contrario que los demás: alguien entra ilegalmente en un país y, de repente, se le permite quedarse legalmente. Considero que esto va en contra de la política migratoria que hoy defiende una amplia mayoría en Europa. He pedido a la Comisión que siga estudiando este asunto", ha dicho Frederiksen tras un desayuno sobre migración organizado por Dinamarca, Italia y Países Bajos.
En el encuentro han participado también los jefes de Gobierno de Polonia, Finlandia, Bélgica, Eslovenia, Austria, Grecia, Lituania, República Checa, Chipre, Hungría, Alemania, Eslovaquia, Malta, Suecia y Bulgaria, además de la propia Von der Leyen.
La presidenta Ursula von der Leyen y el canciller Friedrich Merz conversan durante el desayuno sobre migración este viernes en Bruselas
Todos estos países figuran entre los firmantes de la dura carta que 22 jefes de Estado y de Gobierno enviaron el pasado 1 de agosto, en la que responsabilizaban a Sánchez del ataque migratorio a Ceuta y cuestionaban una política española que consideran unilateral y contraria a la estrategia europea, especialmente por la regularización masiva.
"Tenemos el deber de disuadir eficazmente y combatir sin tregua la inmigración irregular, coordinando nuestras actuaciones, reforzando nuestras fronteras exteriores y actuando contra todas aquellas políticas que puedan servir de efecto llamada, como la regularización de un número muy elevado de migrantes en situación irregular", reclamaba la misiva de los 22.
"Desde España se envió una señal al legalizar a muchos migrantes que se encontraban en situación irregular en el país. Y esa no es una buena señal, ya que en Europa nos esforzamos por combatir la migración irregular, por asegurar nuestras fronteras y por lograr la colaboración de terceros países", ha insistido este viernes el canciller austriaco, el democristiano Christian Stocker.
"Lo que hizo España, sin duda, no fue una buena señal. Y hemos visto que toda señal tiene sus consecuencias: independientemente de si existe una relación directa o no, me pregunto si lo ocurrido en Ceuta habría sucedido sin esa señal. Visto así, es comprensible que los países que sufren una mayor presión migratoria expresen su malestar al respecto", ha insistido Stocker.
Por su parte, el primer ministro checo, Andris Babis, uno de los fundadores del grupo político de derecha radical Patriotas por Europa, en el que también está Vox, ha acusado a Sánchez de querer "sustituir a la población por migrantes" para mantenerse en el poder.
Pedro Sánchez conversa con Mette Frederiksen durante el Consejo Europeo de este viernes en Bruselas
"Vemos lo que está pasando en España. Hay políticos capaces de sustituir a la población por migrantes con tal de mantenerse en sus puestos y seguir en el Gobierno", ha dicho Babis a su llegada a la segunda jornada del Consejo Europeo.
Meloni ha alegado que la crisis de Ceuta pone de relieve "la necesidad de mantener una vigilancia estricta de las fronteras exteriores de la Unión, centrándose en la prevención de la inmigración irregular y los riesgos de seguridad asociados", según un comunicado difundido por el Palacio Chigi.
La primera ministra italiana ha reclamado además una revisión de la legislación europea para hacer "más eficaces" los procedimientos de detención de migrantes en situación irregular mientras se tramita su expulsión.
Los 16 líderes que han participado en el desayuno sobre migración han apoyado la reforma legal anunciada por Von der Leyen para casos de ataques migratorios como el de Ceuta, que en teoría debería permitir suspender el asilo y facilitar las devoluciones en masa. La presidenta de la Comisión les ha dicho que su intención es presentar una propuesta concreta antes de fin de año.
