El presidente de Rumanía, Nicusor Dan, ha confirmado que el incendio de dos buques en el mar Negro durante la pasada noche se debe al impacto de varios drones.
Esta acción tiene lugar en una noche en la que el Gobierno rumano había desplegado aviones de combate tras detectar vía radar militar drones rusos cerca de la ciudad portuaria de Sulina, que conecta con el río Danubio, y de la isla de las Serpientes, en la zona marítima ucraniana.
La tensión crece en la región por los ataques aéreos en el contexto de la contienda entre Rusia y Ucrania. No es la primera vez que un proyectil ruso impacta en las proximidades de la frontera rumana con Ucrania.
El líder rumano ha sido cauto al afirmar que es necesario recopilar más datos sobre los incidentes antes de reaccionar, por lo que no ha confirmado la autoría de Rusia, pese a que se baraje por acciones anteriores del Kremlin.
"Habrá una reacción por parte del Estado rumano", ha añadido Dan.
Durante los últimos meses, Bucarest ha redoblado su defensa y ha adquirido más dispositivos con el fin de proteger al país de ataques aéreos. España ha movilizado aeronaves ante las alertas como parte de la colaboración en el marco de la OTAN.
Además, Dan ha afirmado en la Cumbre de la UE que solicitará más equipos y la puesta en marcha del centro de seguridad marítima diseñado por su país y Bulgaria para la prevención de ofensivas de este tipo en su territorio.
El primer ministro búlgaro, Rumen Radev, anunció que los líderes de la UE debatirán el jueves una propuesta de moratoria sobre los ataques a buques civiles en el Mar Negro. Dan y Radev se reunirán con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, más tarde ese mismo día.
Buques atacados
A primera hora de la mañana, un buque cisterna con bandera de San Marino ha solicitado ayuda a las autoridades rumanas tras declararse un incendio en la nave a 26 kilómetros de la costa. Se trata de una de las dos embarcaciones de carga que han sufrido dicha ofensiva aérea.
Siete de sus tripulantes siguen desaparecidos. El resto de marineros del Wine Trader se encuentran sanos y salvos, según las autoridades rumanas. El Gobierno ha enviado dos helicópteros Black Hawk y dos barcos con sanitarios para labores de salvamento.
"En estos momentos, el rescate no puede realizarse de forma segura debido al fuerte oleaje", trasladaban las autoridades en un comunicado.
Hasta el momento, no se habían confirmado las causas del fuego, ya que se estaba recabando información.
En similares circunstancias, la noche del miércoles se produjo otra operación de rescate en las proximidades de Sulina, después de que un petrolero con bandera de Comoras denunciara haber sufrido un ataque que provocó un incendio.
Según el ministro de Defensa rumano, Radu Miruță, la nave no tenía carga y llevaba días fondeado en Sulina, cerca de la frontera con Ucrania. En este caso, no se detectó la incursión del dron previamente.
En ese caso, la tripulación se encontraba a salvo y permaneció a bordo, mientras que los motores de la embarcación seguían funcionando.
Este incidente empujó a Rumania y Bulgaria a abrir una investigación sobre los hechos para pedir responsabilidades. Las agresiones en una ruta de comercio crucial para Ucrania y el resto de Europa se han multiplicado durante la contienda. Rumania comparte una frontera de 614 kilómetros con Ucrania.
Al menos cinco embarcaciones de distintas nacionalidades han sido blanco de ataques en las proximidades de ambos países en los últimos diez días. En estas ofensivas han muerto al menos 23 marineros o se encuentran en paradero desconocido.
En múltiples ocasiones se han atribuido estas acciones a Rusia, pese a que no hayan sido reivindicados por el Gobierno de Vladimír Putin.
Rusia ha estado bombardeando los puertos ucranianos del Mar Negro, obligando a Kiev a depender cada vez más de los puertos del río Danubio y de las rutas marítimas cercanas a las costas de Bulgaria y Rumania. Por su parte, Ucrania ha atacado buques rusos cerca de la desembocadura del río Don en el Mar de Azov.
El aumento de los ataques contra el transporte marítimo en el mar Negro, relacionados con la guerra entre Rusia y Ucrania en los últimos meses, ha amenazado con provocar una crisis alimentaria mundial, ya que ambos países son importantes exportadores de cereales, al igual que Rumanía.
