La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha insistido este martes en reclamar al Gobierno de Pedro Sánchez el "retorno rápido" a Marruecos de todos los migrantes que entraron irregularmente a Ceuta durante la avalancha del 30 y 31 de julio, y ha reiterado que la UE está dispuesta a prestar todo el apoyo necesario para llevar a cabo las devoluciones.
En una carta sobre política migratoria previa al Consejo Europeo de esta semana, la presidenta anuncia además que está negociando un nuevo acuerdo con Marruecos para prevenir las salidas hacia España y acelerar las expulsiones, cuya dotación ascenderá a 160 millones de euros, pero teniendo en cuenta las "lecciones extraídas de los recientes acontecimientos" en Ceuta.
"La situación en Ceuta puso de manifiesto la rapidez con la que llegadas masivas repentinas pueden ejercer presión sobre las fronteras exteriores de la UE, con un trágico coste humano", avisa Ursula von der Leyen en su misiva a los jefes de Estado y de Gobierno de los 27.
"Los acontecimientos de este verano nos han recordado que una gestión eficaz de la migración exige una vigilancia constante, así como una solidaridad sostenida y capacidad de adaptación".
Dos meses y medio después del ataque migratorio en Ceuta, la prioridad para la Comisión y el resto de los gobiernos europeos sigue siendo la devolución de todos los migrantes irregulares que permanecen en la ciudad autónoma.
"Seguiremos apoyando a las autoridades españolas para garantizar el retorno rápido a Marruecos de las personas que entraron y permanecen irregularmente en Ceuta, en cumplimiento del compromiso de Marruecos de readmitirlas a todas", señala la presidenta de la Comisión.
"Seguiremos colaborando con Marruecos con vistas a una futura Asociación Estratégica y Global, al tiempo que extraemos lecciones de los recientes acontecimientos. Sobre la base del considerable apoyo que la UE ya presta, trabajaremos para reforzar nuestra cooperación en todos los ámbitos de la migración y la seguridad".
"Esto incluye prevenir las salidas irregulares, reforzar la gestión de las fronteras, intensificar el intercambio de información de inteligencia antes de la entrada en territorio europeo, estrechar la cooperación en materia de retorno y readmisión, combatir el tráfico ilícito de migrantes, abordar las causas profundas de la migración irregular y aumentar el apoyo a los retornos voluntarios asistidos desde Marruecos", explica Von der Leyen.
En su carta, la alemana reafirma su intención de proponer una reforma legal que, en teoría, debería permitir suspender el derecho de asilo y efectuar devoluciones masivas en caso de ataques migratorios como el de Ceuta. Sin embargo, no aporta nuevos detalles sobre el contenido ni el calendario de este mecanismo de emergencia.
El nuevo marco legal, avanza la presidenta, "proporcionará a los Estados miembros mayor flexibilidad en la gestión de las fronteras y en los procedimientos ordinarios de asilo y retorno cuando sea necesario actuar de inmediato y las normas existentes no permitan gestionar la situación de urgencia".
"En un contexto geopolítico cada vez más volátil, debemos mantenernos unidos y actuar con agilidad, adaptando nuestra respuesta a las amenazas híbridas y a los acontecimientos imprevistos, incluida la instrumentalización de los migrantes y el uso de la migración como arma".
"Debemos prevenir estas amenazas y dejar claro que nunca transigiremos en la protección de nuestras fronteras exteriores: no permitiremos que ningún Estado ni actor no estatal se aproveche de nuestras normas o valores para desestabilizar la Unión", asegura la presidenta de la Comisión.
Von der Leyen reitera además su compromiso de reforzar la plantilla y la capacidad operativa de la Guardia Europea de Fronteras y Costas (Frontex), con una nueva Fuerza de Reacción Rápida para intervenir en situaciones de crisis, un Centro de Coordinación de Retornos para acelerar las devoluciones y una mayor vigilancia de las redes sociales.
Al margen de la situación de Ceuta, la presidenta de la Comisión insiste en que los retornos efectivos "son fundamentales para que funcione un marco común". Aunque la tasa global de retorno, del 32%, está aumentando y más del 60% de las devoluciones son voluntarias, "sigue siendo demasiado baja" y presenta grandes diferencias entre los países de la UE, advierte.
Por ello, Von der Leyen reclama aplicar "con rapidez y eficacia" el nuevo Reglamento de Retornos, al que el Gobierno de Sánchez se opuso en solitario, incluyendo la creación de centros de deportación fuera de la UE "como una fórmula innovadora para hacer frente a la migración irregular".
"También necesitamos modernizar los sistemas nacionales de retorno y desarrollar nuevas herramientas operativas", insiste Von der Leyen, que anuncia una próxima propuesta para avanzar en la digitalización de los retornos de migrantes irregulares.
