El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha agradecido a Portugal que permitiera a EEUU usar su base aérea de Lajes en las Azores durante la operación 'Furia Épica' contra Irán. Como muestra del fortalecimiento entre ambos países, anunció que considerarían al país su "punto de entrada ideal" para las tecnológicas estadounidenses en Europa.
En una rueda de prensa en Lisboa junto al ministro portugués de Exteriores, Paulo Rangel, Rubio ha celebrado la alianza histórica entre ambos y los vínculos estratégicos que los unen. "El propósito de esta visita es reforzar estos lazos", ha declarado el máximo responsable de la diplomacia de EEUU.
La capital portuguesa es la última parada de un viaje que le ha llevado primero a Islandia, un territorio en el que EEUU tiene interés de expandir su estrategia de Defensa en el Ártico tras el acuerdo entre la administración de Donald Trump, Dinamarca y Groenlandia. La isla rechazó recientemente en referéndum reactivar su adhesión a la UE.
A continuación, el secretario de Estado ha visitado Grecia, uno de sus más férreos aliados en un momento de tensión con el resto de miembros de la OTAN y la Unión Europea. Ambos países firmaron un nuevo acuerdo por el que Atenas se compromete a comprar más equipamiento militar en EEUU por valor de unos 4.000 millones de euros.
A su llegada a Lisboa, Rubio fue preguntado por el uso de la base aérea de Lajes durante la guerra con Irán. Portugal permitió el uso de las instalaciones para el repostaje de los aviones que participaban en los ataques, al contrario que España, que no autorizó a las bases de Morón y Rota a dar servicio a la operación de combate.
En esta ocasión, y por respeto a las relaciones internacionales de su país anfitrión, el jefe de la diplomacia estadounidense no quiso polemizar contra España. "El objetivo de nuestra visita no es crear un problema con otro país", declaró.
Sin embargo, sí contestó con dureza a las críticas de Amnistía Internacional, que había solicitado al Gobierno portugués que comunicara a Rubio que "Lajes no puede utilizarse para crímenes de guerra". El organismo se refería a la matanza de la escuela de Minab, que Naciones Unidas atribuye a EEUU.
Rubio tachó a Amnistía Internacional de "fraude", y sostuvo que debería centrarse en los crímenes del régimen iraní "a sangre fría" contra su población. Sin embargo, el uso de la base también ha causado controversia entre la sociedad civil lusa.
El Secretario de Estado Marco Rubio saluda al primer ministro Luis Montenegro en Lisboa.
En el Parlamento, el Bloque de Izquierda denunció la cesión de la base como una "violación grosera del derecho internacional y del derecho portugués", y el Ministerio Público (Fiscalía) ha abierto una investigación al respecto, informa Diario de Noticias.
"Tenemos protocolos vigentes que regulan nuestra presencia aquí y cómo utilizamos nuestras bases, y siempre los cumplimos", se defendió Rubio. "Portugal ha sido siempre un gran aliado. No todos lo han sido", aludió en referencia a los países como España que no permitieron el uso de sus bases para la campaña.
Rangel, por su parte, aclaró que durante el encuentro no se abordó el futuro de la instalación ni un eventual refuerzo de la presencia estadounidense. El uso de la base fue "condicionado", aclararon, a que cualquiera acción fuera "una respuesta a un ataque, respondiera a los principios de necesidad y proporcionalidad, y no tuviera objetivos civiles".
"Punto de entrada para EEUU"
Rubio insistió en que el objetivo de su visita pasaba por reforzar la apuesta por la inversión estadounidense en Portugal. Puso como ejemplo los centros de datos en suelo luso o los cables transatlánticos submarinos que unen ambas costas.
"Portugal es un punto de entrada ideal, desde un punto de vista geográfico y económico, para las empresas tecnológicas norteamericanas en Europa", ha celebrado, asegurando que esperaba "un futuro de prosperidad común" a medida que se fortalezca la "alianza transatlántica".
En ese sentido, también ha felicitado a Portugal por alcanzar una inversión del 2% del PIB, una de las exigencias básicas de la administración Trump para los socios de la OTAN. Negó que se tratara de una "actitud hostil", dado que "para que la OTAN sea fuerte, sus Estados miembros tienen que ser fuertes".
Esto le ha llevado a referirse a la guerra entre Rusia y Ucrania, a la que se ha referido como un conflicto "extremadamente peligroso" con riesgo de convertirse en "un conflicto regional mucho más amplio". Ha advertido de "una campaña de sabotaje en países vecinos que son miembros de la OTAN".
El secretario de Estado considera que el conflicto "no tiene solución militar", y reitera la disposición de su administración a facilitar un acuerdo. Sin embargo, ha advertido que "no invertirán en procesos inútiles si no podemos avanzar".
Finalmente, preguntado sobre China, Rubio formuló una advertencia general contra la dependencia económica y tecnológica de un solo país. Unas reticencias que contrastan con la complacencia de la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping en Washington de hace dos semanas.
