Al menos 33 personas han muerto y otras 18 han resultado heridas en la ciudad de Kramatorsk, uno de los dos grandes feudos que conserva Ucrania en su región oriental de Donetsk, en un ataque ruso que alcanzó a un autobús con pasajeros a bordo según el ayuntamiento local.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó este jueves la cifra de muertos en un mensaje en la red social X. Explicó que los rusos lanzaron una bomba aérea que alcanzó una parada de autobús de la ciudad.
Según informa María Senovilla a EL ESPAÑOL desde Kramatorsk, los bombardeos empezaron anoche. El autobús habría sido alcanzado por un arma nueva del ejército ruso, "más precisa y destructiva". Se trataría de la UMPB D-30 SN, una bomba guiada por tecnología GPS.
"Además de las oleadas de bombardeos con bombas aéreas guiadas, que han impactado en varios puntos de la ciudad, Rusia está lanzando constantemente drones de ataque", informa la corresponsal.
"Se escuchan drones FPV -teledirigidos por pilotos- recorriendo las calles del centro, mientras la Policía y el Ejército tratan de abatirlos con fusiles. También se escucha el impacto de drones más grandes tipo Molnya.
El comunicado del ayuntamiento recuerda que buena parte de la ciudad de Kramatorsk, que antes de la guerra tenía alrededor de 150.000 habitantes, ha sido evacuada debido a los ataques constantes de las fuerzas rusas, que se encuentran a escasos kilómetros de la localidad.
"Rusia ataca otra vez donde no hay ningún objetivo militar. Contra un autobús de línea. Contra transporte civil. Contra gente que simplemente iba a hacer sus cosas", se lee en la nota del ayuntamiento.
"Aquí hay poca gente. Aun así, el transporte civil con pasajeros se ha convertido en blanco del terror ruso", dice también la nota, que pide que se hable de este tipo de bombardeos "para que el mundo sepa" qué ocurre en Kramatorsk cada día.
Las víctimas del ataque contra un autobús en Kramatorsk.
Vadym Filashkin, jefe de la Administración Estatal Regional de Donetsk y jefe de la administración militar regional, ha ordenado la suspensión del transporte público en las ciudades de Kramatorsk y Sloviansk.
"Los rusos atacan deliberadamente a los civiles. Para ellos, un autobús con pasajeros es un blanco atractivo precisamente porque con un solo impacto pueden matar a la mayor cantidad de gente posible", lamentó.
"Rusia desprecia de manera consciente todas las reglas concebibles de la guerra y las normas del derecho internacional humanitario. Elige objetivos allí donde puede causar el mayor dolor a la población civil", prosigue su comunicado.
"En tales circunstancias, no tenemos derecho a arriesgar las vidas de los pasajeros y conductores. La seguridad de los residentes de Kramatorsk y Sloviansk es ahora la máxima prioridad", concluye.
Zelenski recordó que este nuevo bombardeo letal de Rusia se produce cuando aún no se ha cerrado el recuento de muertos del ataque con misil contra la ciudad de Priluki, en la región de Cherníguiv del norte de Ucrania, en que han perdido la vida al menos 22 personas.
Otras 54 han resultado heridas en el ataque ruso de este miércoles que destruyó un edificio residencial de varias plantas en Priluki, según el último balance ofrecido este jueves por el Servicio de Emergencias de Ucrania.
Un ataque con misiles en Kiev,
"En estos momentos los rescatadores continúan buscando entre los escombros y desmontando las construcciones derruidas", dice la nota, apuntando a la posibilidad de que crezca el número de muertes confirmadas.
Zelenski calificó el miércoles el ataque como un acto de terrorismo deliberado, y explicó que un misil de crucero Kh-101 impactó de forma directa contra el edificio.
Entre los muertos hay cinco niños. Tres de ellos tenían apenas un año de edad, según el presidente ucraniano.
"Éste es el regalo que se ha hecho (Vladímir) Putin por su cumpleaños: el asesinato de niños, el asesinato de personas", denunció en alusión al mandatario ruso, que cumplió el miércoles 74 años.
Con los muertos en el bombardeo a Kramatorsk, más de cincuenta civiles han perdido la vida en Ucrania en ataques llevados a cabo por Rusia entre el miércoles y el jueves.
