Estrasburgo
Publicada
Las claves

"Todos conocemos las amenazas a las que nos enfrentamos. Las viejas certezas y alianzas se han resquebrajado y ahora nos encontramos ante un mundo abiertamente hostil"

"Una guerra de agresión territorial hace estragos en nuestro continente y otras han estallado en sus inmediaciones. La lucha por las capacidades industriales está definiendo la competencia mundial. Y una batalla de narrativas trata de socavar la confianza en Europa y paralizar nuestras democracias".

Este es el oscuro escenario que ha dibujado Ursula von der Leyen durante su discurso sobre el estado de la Unión este miércoles en Estrasburgo, en el que ha defendido que la UE debe hacer todo lo que esté en su mano para construir su propia "independencia".

Ante el repliegue de Estados Unidos bajo Donald Trump (y su amenaza de invadir Groenlandia), la guerra de Vladímir Putin contra Ucrania y la creciente presión de China, la presidenta de la Comisión ha planteado crear un Consejo de Seguridad Europeo para tratar de reconfigurar el orden mundial basado en reglas.

El nuevo órgano reuniría al máximo nivel a los líderes de la UE, pero también a aliados estrechos como Reino Unido, Noruega, Canadá y Ucrania. La idea es dotar a Europa de un nuevo foro para coordinar su respuesta a las crisis y defender sus intereses cuando los mecanismos actuales no sean suficientes: desde un Consejo de Seguridad de la ONU paralizado por los vetos de EEUU, China y Rusia hasta una OTAN en la que Washington no quiera implicarse.

"En este nuevo mundo, debemos replantearnos urgentemente nuestras alianzas y construir coaliciones globales para reforzar nuestra resiliencia y nuestras democracias. Y también aquí solo Europa, por su tamaño y su poder, puede asumir el liderazgo", ha defendido Von der Leyen.

Por ello, la jefa del Ejecutivo comunitario le ha ofrecido al primer ministro de Canadá, Mark Carney, invitado de honor a su discurso en Estrasburgo, convertir a su país en el "primer miembro asociado de la Unión Europea", aunque no ha definido con precisión en qué consistirá este nuevo estatus.

Carney se ha significado en las últimas semanas por ser de los pocos mandatarios del mundo en contraatacar a los recargos arancelarios impuestos por Trump -que además quiere convertir a Canadá en el 51.º estado de EEUU- y en defender una "alianza de potencias medias" como alternativa a Washington, Pekín y Moscú. Este jueves tiene previsto dar un discurso ante el pleno de la Eurocámara para exponer su visión.

"Europa y Canadá creen en la democracia. Creemos que el poder no pertenece a los más fuertes, a los más ricos ni a los que más ruido hacen, sino a todos nosotros. Que las democracias tienen la libertad de elegir con quién quieren trabajar", ha defendido Von der Leyen.

El Consejo de Seguridad Europeo sería también el foro para debatir la respuesta al aumento de los ataques híbridos del Kremlin en territorio europeo. “Europa necesita su propio manual de respuesta frente a las amenazas híbridas. Necesitamos urgentemente un consenso sobre cómo responder a determinados incidentes: aquellos que están por debajo del umbral de una agresión armada, pero que amenazan claramente nuestra seguridad nacional”.

“En otras palabras, necesitamos un mecanismo que complemente el artículo 4 de la OTAN. Creo que ha llegado el momento de que Europa tenga su propio artículo 4, o un Protocolo Europeo de Seguridad de Emergencia. Cuando un Estado miembro lo active, todos los Estados miembros se reunirían para coordinar una respuesta europea, disuadir de una nueva escalada y mitigar sus efectos", ha explicado la presidenta.

En cuanto a China, Von der Leyen ha recordado que el déficit comercial con el gigante asiático asciende ya a 1.000 millones de euros al día y ha reclamado resultados en el diálogo abierto con Pekín. La Comisión se ha fijado octubre como plazo para tratar de encontrar soluciones antes de adoptar medidas.

Hemos llegado a un punto de inflexión. Algunos dicen que se avecina un segundo ‘shock chino’. Pero ya está aquí. Se hace sentir en nuestras comunidades y en las fábricas de toda la Unión. Y está provocando la desindustrialización de las regiones industriales de Europa. Esto es insostenible", ha advertido la presidenta.

"Por eso estamos manteniendo un diálogo con China para reequilibrar nuestra relación comercial. Pero este diálogo debe traducirse ahora en resultados. La menor demanda interna china significa que también necesita nuestro mercado europeo. Por tanto, nos interesa a ambas partes trabajar juntas para encontrar soluciones".

"Quiero ser clara: utilizaremos todas las herramientas a nuestro alcance para reequilibrar nuestra relación. Las palabras están bien. Pero los hechos son mejores", ha avisado Von der Leyen.