Alemania ha activado una de las cláusulas más controvertidas del Pacto Europeo de Migración y Asilo (PEMA), que entró en vigor el pasado 12 de junio. El Ejecutivo de Friedrich Merz pretende devolver a Italia a los solicitantes de asilo que entraron en la Unión Europea por ese país, en aplicación del conocido como 'sistema de Dublín'.
"El funcionamiento del sistema de Dublín es una condición imprescindible para el funcionamiento del Sistema Europeo Común de Asilo (SECA)", han manifestado fuentes del gobierno alemán a la Agencia ANSA. Berlín considera que, desde la entrada en vigor del nuevo Pacto Europeo, "las devoluciones hacia Italia y Grecia deben retomarse".
El Ejecutivo de Giorgia Meloni se ha negado en los últimos años a aplicar el reglamento de Dublín, que implica que los expedientes de asilo deben ser resueltos en el país por el que el solicitante entró en la UE. Esto habilitaría a Alemania a devolver a Italia a los peticionarios que entraron por esa frontera.
El propio protocolo ha sido una piedra en el zapato de las instituciones desde su propuesta en 2015, por la presión desproporcionada que inflige en estados como Italia y Grecia. El Ejecutivo de Meloni ha alegado hasta ahora que el colapso de su sistema de acogida de migrantes hace imposible recibir además a los solicitantes de asilo que ya se encuentran en otros países europeos.
Las cuotas de reparto de peticionarios de asilo protagonizó un conflicto hace una década entre el por entonces presidente de la Comisión Europea, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, y el del Consejo Europeo, el polaco Donald Tusk. Juncker llegó a amenazar a los estados miembros con una multa de 250.000 euros por persona rechazada.
El PEMA actualizaba el sistema de Dublín incluyendo un 'mecanismo de solidaridad' por el que los estados que reenvían a los solicitantes de asilo al país de entrada hacen una contribución económica para ayudar al país de acogida. Sin embargo, Italia denuncia que Alemania ha reactivado las deportaciones sin resolver primero el sistema de pagos.
Según publica ANSA, la Comisión Europea publicó el pasado 15 de julio una valoración según la cual el gobierno de Meloni no había puesto en vigor las normas para el retorno de los denominados como 'dublinantes'. Añadía que desde la entrada en vigor del pacto migratorio, ocho países han solicitado sin éxito el regreso a Italia de 12 migrantes que entraron por sus fronteras.
La CE subrayaba que un país no puede rechazar unilateralmente el traslado, y solo tiene opción de "proponer una fecha alternativa". El único caso de exención contemplado es que el estado se esté haciendo cargo de las demandas de asilo de otro estado miembro como medida de alivio de una emergencia humanitaria.
"En el ámbito de los acuerdos bilaterales, tanto Grecia como Italia aceptaron en otoño de 2025 reintroducir las reglas de Dublín en el marco del nuevo sistema de asilo a partir de junio de 2026", sostienen fuentes de Berlín. La Justicia alemana había establecido en junio del año pasado que el Ejecutivo de Merz no podía negar solicitudes de asilo sin aplicar primero este mecanismo de devolución al país de entrada.
"Son rescatados por ONGs alemanas"
Italia considera en su respuesta que no tiene obligación de recibir a solicitantes de asilo que llegaron antes de la entrada en vigor del Pacto Europeo de Migración el pasado 12 de junio. Para casos anteriores, consideran que sus solicitudes en suelo italiano han quedado "canceladas"
Pero el Ministerio de Interior tampoco abre la puerta a recibir a los peticionarios llegados desde la firma del Pacto. "Todavía es prematuro considerar que haya personas llegadas Italia después del 12 de junio de 2026 que actualmente se encuentren en otros países", manifiestan.
Además, el Ejecutivo de Meloni introduce que el mecanismo de compensación debería tener en cuenta el origen de las ONG que llevan a puertos italianos a los migrantes rescatados en alta mar. "Muchas son alemanas", apuntan.
