El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, acusó este martes a la Rusia de Vladímir Putin de llevar a cabo de manera sistemática una caza de civiles en la ciudad de Jersón con la asistencia de drones. El motivo de la denuncia es la difusión de un vídeo que muestra cómo un avión no tripulado ruso persigue a un vendedor callejero hasta detonar junto a él.
"Hoy, otro vídeo del 'safari' de drones que los rusos llevan a cabo contra civiles en Jersón ha conmocionado a muchos", escribió Zelenski en redes sociales, donde aseguró que "los rusos incluso admitieron el crimen, mostrando cero arrepentimiento y jactándose abiertamente de atormentar a la gente".
Today, many were shocked by yet another video of the drone “safari” Russians are carrying out against civilians in Kherson. A Russian drone deliberately hunted down a man selling vegetables and detonated right next to him. The Russians even admitted to the crime, showing zero… pic.twitter.com/uGjC7esFwR
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) August 4, 2026
El mandatario ucraniano adjuntó el vídeo en cuestión. El hombre permanece junto a una furgoneta, bajo una sombrilla verde y rodeado de cajas de cartón cuando empieza la persecución, que dura medio minuto. Junta las manos en actitud de súplica y busca refugio detrás de su vehículo.
El hombre, Yurii, sobrevivió al ataque, aunque permanece hospitalizado con graves heridas de metralla en espalda y piernas. El jefe de la administración militar de Jersón lo visitó en el hospital para interesarse por su estado de salud.
La víctima era un vendedor ambulante de verduras, de 52 años. Ni siquiera había puesto la sombrilla y empezado a descargar las cajas cuando el dron entra en escena. "Oímos el zumbido, pero ni siquiera podíamos verlo; vino desde unos arbustos por detrás del mercado, volando muy bajo", relató el propio Yurii desde la cama del hospital.
El hombre intentó hacer comprender al operador del avión no tripulado que sólo vendía verduras y que no transportaba material militar. En el vídeo se ve cómo incluso llega a sostener unas cabezas de ajo hacia la cámara del artefacto para demostrarlo, sin éxito.
"Voló por debajo de la sombrilla y vio que había tomates y berenjenas. Le mostré las verduras, pero aun así me persiguió. Es una estepa abierta, no hay a dónde ir. Es terrorífico", reconoció Yurii.
Su esposa, que lo acompañaba en el puesto ambulante, estacionado en el distrito jersonita de Tavriiskyi, logró salir corriendo al desviarse el dron hacia su marido y resultó ilesa.
El ministro ucraniano de Asuntos Exteriores, Andrii Sybiha, enmarcó la agresión dentro de una campaña deliberada de Moscú para aterrorizar a la población civil: "Este bárbaro crimen de guerra en Jersón exige la condena internacional y justicia, pero miles de crímenes similares nunca salen a la luz pública".
Zelenski, por su parte, insistió en que "Rusia se ha vuelto loca" y reclamó mayor presión internacional sobre el Kremlin. "Cada día, la gente común en Jersón se enfrenta a estos 'safaris' rusos", subrayó. "El mundo debe ver esto".
Situada a orillas del río Dniéper y muy próxima a las posiciones rusas, Jersón se encuentra dentro del alcance directo de estos pequeños drones teledirigidos. Las denuncias de los vecinos sobre ataques sistemáticos y cazas deliberadas contra peatones y comerciantes se han multiplicado en los últimos meses.
Este repunte coincide con los datos presentados por la Misión de Monitorización de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ucrania, que registró un aumento del 37% en las víctimas civiles durante el primer semestre de 2026 en comparación con el año anterior.
