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Las claves

A Emmanuel Macron le quedan apenas 14 meses para agotar su mandato. Pero antes de abandonar el Palacio del Elíseo, el presidente francés quiere asegurarse de que Francia sea un pilar de la seguridad europea, especialmente en el delicado terreno de la disuasión nuclear.

Este lunes, Macron ha presentado la nueva doctrina atómica francesa desde la base naval de Île Longue, en Bretaña, donde se encuentran estacionados los cuatro submarinos nucleares lanzamisiles balísticos del país, el único de la Unión Europea con armas atómicas.

Allí, el presidente ha anunciado que "aumentará el número de cabezas nucleares" de Francia, aunque ha indicado que ya no se revelarán las cifras sobre las ojivas. "Para ser temidos, hay que ser poderosos", ha sentenciado, tras asegurar que "no dudará" en usar el arsenal nuclear "para proteger los intereses vitales de Francia" que, ha matizado, "no se detienen en nuestras fronteras". 

Así ha anunciado Macron el aumento de número de cabezas nucleares que posee Francia

"Debemos considerar nuestra estrategia de disuasión en el corazón del continente europeo, con pleno respeto a nuestra soberanía, pero con la implementación progresiva de lo que yo llamaría disuasión avanzada", ha anunciado al inicio de su alocución. En este sentido, Macron ha avanzado que Reino Unido, Alemania, Polonia, Países Bajos, Bélgica, Grecia, Suecia y Dinamarca ya colaboran en esta estrategia, que "será compatible" con la de la OTAN.

El discurso de Macron se trata en realidad de una continuación del que pronunció en 2020, durante su primer mandato, en el que ya proponía a los socios europeos abrir un diálogo estratégico sobre seguridad colectiva. Pero el contexto ahora es muy distinto.

A la amenaza que representa la Rusia de Vladímir Putin, cuatro años después de su invasión a gran escala de Ucrania, se suma ahora el conflicto en Oriente Medio, donde París se ha comprometido a actuar contra Irán si fuera necesario. Además, China está incrementando su arsenal nuclear —se calcula que alcanzará unas 1.000 cabezas nucleares para 2030— y el paraguas militar de Estados Unidos, que durante décadas ha servido como protección, ya no es un refugio totalmente fiable. "Ya no podemos considerar las amenazas de forma aislada", ha sentenciado el jefe de Estado galo, con un gran submarino a sus espaldas y rodeado de militares. 

El paraguas europeo

Francia es el único miembro de la Unión Europea con armas nucleares, con cerca de 300 cabezas nucleares oficialmente declaradas. Y aunque forma parte de la OTAN, mantiene una soberanía total sobre su arsenal nuclear. Es decir, que en tiempos de paz, no se integra dentro de la defensa de los aliados.

En este sentido, desde su llegada al Palacio del Elíseo, Macron ha impulsado una "renovación integral" de sus fuerzas nucleares. Además, ha promovido la "dimensión europea" de su disuasión, basada en la idea de que París considera que la seguridad europea forma parte de los intereses vitales de Francia y que, por ello, la región debe beneficiarse de la cobertura de sus armas atómicas. Se trata, al fin y al cabo, de ampliar la cobertura.

Miembros de la Armada francesa esperan a bordo de un submarino la llegada del presidente francés, Emmanuel Macron, a la base naval de submarinos nucleares de Ile Longue en Crozon, Francia, el 2 de marzo de 2026. Reuters

Recientemente, Alemania, inmersa en un cambio de su política de defensa sin precedentes, ha mostrado interés en la propuesta. De hecho, durante la Conferencia de Seguridad de Múnich, celebrada a mediados de febrero, el canciller Friedrich Merz anunció que había iniciado conversaciones con su homólogo francés sobre el desarrollo de un paraguas nuclear europeo. Sin embargo, esta dimensión europea se ha concretado especialmente en la cooperación con Reino Unido, que posee un arsenal de 225 cabezas nucleares, según el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI).

En cualquier caso, la doctrina nuclear francesa deja claro que la cobertura nuclear ofrecida a otros países europeos no contempla la participación extranjera. Y es que el uso de armas atómicas es una decisión soberana de Francia, y de hecho, el único que puede "pulsar el botón nuclear" es el presidente de la República.

En este contexto, y considerando que el partido de extrema derecha Agrupamiento Nacional (RN, por sus siglas en francés) podría llegar al palacio presidencial en las elecciones de 2027 (según las últimas encuestas), Macron busca implementar medidas que no sean fácilmente reversibles por la formación de Marine Le Pen, muy crítica con la OTAN y contraria a 'ceder' de algún modo las armas nucleares francesas.