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La Fiscalía de Lyon ha abierto este lunes una investigación penal por homicidio voluntario tras la muerte de Quentin Deranque, un activista de extrema derecha de 23 años que falleció el sábado, después de permanecer dos días en estado crítico a causa de la brutal paliza que le propinó un grupo de ultras de izquierda.
La víctima fue arrojada al suelo y golpeada por "al menos seis individuos" con máscaras y capuchas el pasado jueves en plena calle.
"Por ahora se ha interrogado a unos quince testigos, sin que se haya podido identificar a los autores de la agresión. No se ha procedido a ninguna detención", señaló el fiscal de Lyon, Thierry Dran, en una rueda de prensa en la ciudad del este del país.
Los primeros elementos de la investigación han podido determinar que Quentin había acudido a la facultad de Ciencias Políticas para protestar contra una conferencia ofrecida por la eurodiputada de la izquierda radical Rima Hassan.
Tras una primera pelea, un grupo de una veintena de encapuchados de ultraizquierda consiguió rodear a algunos de los manifestantes de extrema derecha y los amigos que habían acudido a ayudarles, entre ellos Quentin, estudiante de matemáticas de 23 años.
Tres de esos militantes de extrema derecha fueron rodeados posteriormente a unos dos kilómetros del lugar de la conferencia por un grupo de seis encapuchados, que les dieron una paliza.
Dos de ellos, explicó el fiscal, consiguieron escapar, pero el tercero, Quentin, quedó inerte en el suelo, hasta que minutos más tarde fue socorrido por un amigo que trató de conducirle a su domicilio al encontrarle aún consciente e incluso capaz de expresarse, aunque había "olvidado la secuencia de los acontecimientos".
Pero al comprobar que su estado de salud se deterioraba rápidamente, llamó a unos amigos y decidieron alertar a los servicios de emergencia que le conllevaron al hospital donde falleció este sábado.
La autopsia practicada sobre su cadáver determinó que presentaba un traumatismo craneoencefálico mortal, que impedía su reanimación.
El fiscal indicó que se ha abierto una investigación por "homicidio voluntario" con las circunstancias agravantes de su comisión en reunión, enmascarados y con posesión de armas.
Polémica política
El caso ha levantado una gran polémica política en Francia y ha colocado a la izquierdista La Francia Insumisa, de Jean-Luc Mélenchon, en el centro de las críticas de sus rivales, en vísperas de que comience la campaña para las municipales del mes próximo.
Dran se negó a dar indicaciones sobre los autores del crimen y no entró en las especulaciones, alimentadas por el Gobierno, de que se trata de miembros de la extrema izquierda.
A primera hora de la mañana, la portavoz del Ejecutivo, Maud Bregeon, había apuntado directamente a un grupo ilegal conocido como Joven Guardia, cuyo fundador, Raphaël Arnault, es diputado de LFI.
Bregeon aseguró que ese partido tenía una "responsabilidad moral" en el crimen por los llamamientos a la violencia que lanza y por dar cobijo a ese grupo de adscripción radical.
Algunos medios publicaron incluso que entre los agresores figura un asistente parlamentario de Arnault, al que la presidencia de la Asamblea Nacional prohibió este lunes el acceso al recinto.
El fiscal, por su parte, se limitó a asegurar que la investigación prosigue su curso sin dar ninguna indicación sobre sus posibles autores.
"Nuestras investigaciones buscan a los autores directos, no se basan en rumores. Reposan en una investigación policial. Más adelante se harán detenciones, por ahora no hay", aseguró el fiscal, quien aseguró que esa labor "puede llevar varios días".
También se negó a confirmar si los mismos pertenecen a la extrema izquierda: "Cuando los hayamos identificado, podremos explicitar sus vínculos".
