J. Atienza
Publicada

Las claves

Marine Le Pen deberá esperar hasta el 7 de julio para saber si finalmente podrá presentarse como candidata a las elecciones presidenciales de 2027. Esta semana ha concluido en París el juicio de apelación contra la sentencia que la inhabilita durante cinco años para ejercer cargos públicos, tras ser declarada culpable de malversación de fondos públicos.

Será en pleno verano cuando el tribunal haga público su fallo. Durante el proceso, la líder de extrema derecha ha intentado inclinar la balanza a su favor recurriendo a uno de los argumentos habituales de su defensa: sostener que desconocía estar actuando de forma irregular. Durante la apertura de su juicio de apelación, la política de Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en inglés) ya declaró que ella "no había tenido la sensación de haber estado haciendo algo malo". 

"Quiero dejar claro desde el principio que, si se cometió algún delito, en absoluto tuvimos la sensación de haber hecho nada malo", afirmó Le Pen durante su comparecencia, recogida por la agencia Reuters. Se refería a la acusación de haber malversado más de cuatro millones de euros de fondos de la Unión Europea, al destinar dinero asignado a su trabajo en el Parlamento Europeo al pago de personal que en realidad trabajaba para su partido.

"El Parlamento Europeo no nos advirtió de nada, como podría haber hecho", sostuvo. "Creo firmemente que nunca ocultamos nada", añadió. Inicialmente, Le Pen fue condenada a cuatro años de prisión (dos de ellos exentos de cumplimiento ty otros dos en arresto domiciliario) y al pago de una multa de 100.000 euros. Finalmente, tras recurrir la sentencia, la Fiscalía rebajó la pena a cuatro años de cárcel con uno solo de arresto domiciliario con brazalete electrónico y cinco de inhabilitación de forma inmediata

En caso de ser condenada, la líder de la extrema derecha podría recurrir al Supremo, que se pronunciaría a finales de año, pero ella misma ya ha anunciado que tomará una decisión sobre una nueva candidatura a la presidencia nada más conocer la sentencia en Apelación.

Con su defensa, Le Pen trata de poder garantizar su cuarta candidatura al Elíseo tras haber sido finalista en las dos últimas contra el centrista Emmanuel Macron. Sobre todo porque los sondeos la sitúan como clara favorita para los comicios. En caso de no lograr que se retire la inhabilitación, el partido de ultraderecha francés cuenta ya con un plan B: el joven Jordan Bardella, que ha aumentado su agenda pública en los últimos meses.