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Las nuevas revelaciones del caso Epstein han desatado una tormenta política en Reino Unido que amenaza con derribar a Keir Starmer. El primer ministro admitió este miércoles en una declaración en sede parlamentaria que había sido alertado sobre la amistad de Peter Mandelson con el pedófilo convicto Jeffrey Epstein antes de nombrarlo embajador en Estados Unidos.
Starmer reconoció ante la Cámara de los Comunes que estaba al tanto de que el exministro laborista mantenía un estrecho vínculo con el pederasta estadounidense, incluido el hecho de que se alojó en una residencia de Epstein en Manhattan cuando ya se encontraba en la cárcel por delitos de prostitución infantil.
A pesar de señalar que Mandelson le "mintió repetidamente" sobre la verdadera dimensión de su relación con Epstein, el premier británico se enfrenta ahora a un desafío a su liderazgo dentro del Partido Laborista, con varios diputados que ya han alzado la voz contra él.
El primer ministro británico Keir Starmer junto a Peter Mandelson, exembajador de Reino Unido en EEUU, en febrero de 2025.
Un miembro del Gobierno, según recoge The Times, dijo que el nombramiento del embajador era "muy difícil de entender" y "otra herida autoinfligida" por Starmer. Otro definió la situación del primer ministro como "terminal" y un tercero confesó que escuchar la declaración había sido "físicamente doloroso".
John Hutton, un diputado británico, afirmó en una entrevista en la radio LBC que la forma en que Starmer ha gestionado el escándalo de Mandelson "podría marcar el fin del mandato del primer ministro". "El problema radica en su liderazgo, y creo que, a menos que eso cambie drásticamente, el Gobierno está en serio peligro", añadió.
Starmer detalló ante el Parlamento que Mandelson, que fue también comisario europeo de Comercio entre 2004 y 2008, "traicionó al país" al remitir en 2009 información sensible del Gobierno laborista, encabezado entonces por Gordon Brown, a Epstein, un hecho que ahora investiga la Policía.
"Enterarme de que un ministro del gabinete filtraba información sensible en el momento álgido de la respuesta a la crisis (crediticia) de 2008 es más que indignante. Estoy tan enfadado como la opinión pública y como cualquier miembro de esta cámara", manifestó.
En respuesta a la líder de la oposición conservadora, Kemi Badenoch, quien cuestionó el criterio de Starmer al nombrarle embajador, el primer ministro aseguró que lamentaba haberlo hecho e insistió en que Mandelson mintió al ser preguntado por su relación con el traficante de menores, muerto en prisión en 2019.
Starmer se comprometió a difundir documentos relativos al proceso de selección, siempre que no afecte a la seguridad nacional, y a colaborar en la investigación de la Policía.
Retirada de títulos
Scotland Yard confirmó el lunes que investiga denuncias de que, cuando era ministro de Empresa, Mandelson envió a Epstein, un hombre convertido en millonario gracias a su actividad financiera, datos sensibles para el mercado, como que Reino Unido pensaba vender ciertos activos tras la crisis crediticia de 2008.
Los documentos sobre el magnate difundidos por la Administración estadounidense también revelaron que el exministro laborista trató de influir al Ejecutivo de Brown para que modificara un impuesto sobre los bonos de los banqueros, y confirmó a su amigo en 2010 que la Unión Europea había aprobado un rescate a Grecia para salvar el euro.
Además, Epstein hizo varios pagos tanto a Mandelson como a su esposo, Reinaldo Avila da Silva, entre 2003 y 2009.
Pese a negar haber cometido ningún delito, Peter Mandelson, caído en desgracia entre la clase política británica, renunció el martes a su escaño vitalicio en la Cámara de los Lores, meses después de ser destituido -el 11 de septiembre- como embajador en EEUU, cargo que ocupó desde el 10 de febrero de 2025.
Starmer indicó que impulsará legislación para retirarle asimismo el título de lord, algo que solo puede hacerse con una ley del Parlamento
