D. Barreira
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Las claves

Dinamarca respira con cierto alivio tras el acuerdo anunciado por Donald Trump y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, para rebajar las tensiones en torno a la isla de Groenlandia. Aunque se desconocen los detalles del mismo, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha asegurado este jueves en un comunicado que la soberanía de la isla del Ártico, un territorio autónomo de Copenhague, no está en discusión.

"La OTAN conoce absolutamente la posición del Reino de Dinamarca. Podemos negociar sobre todo lo político: seguridad, inversiones, economía. Pero no podemos negociar sobre nuestra soberanía. Me han informado de que tampoco ha sido el caso. Por supuesto, sólo Dinamarca y Groenlandia pueden tomar decisiones en cuestiones que conciernen a Dinamarca y Groenlandia", ha subrayado la mandataria.

Rutte, el jefe de la Alianza Atlántica ha detallado por su parte que su "gran conversación" con Trump, a quien ha vuelto a comprar el discurso, se centró en cómo los aliados pueden reforzar la seguridad en el Ártico. "Una línea de trabajo que surgió ayer es asegurarnos de que los chinos y los rusos no obtengan acceso militarmente o a la economía de Groenlandia".

Donald Trump mantiene una reunión bilateral con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en el Foro Económico Mundial (WEF) en Davos. Jonathan Ernst Reuters

Según The New York Times, el acuerdo podría contemplar que EEUU tenga cierta soberanía sobre pequeñas áreas de Groenlandia para sus bases militares. Un concepto similar a las instalaciones castrenses de Reino Unido en Chipre, consideradas territorio británico.  

Frederiksen ha destacado en el comunicado que el Gobierno danés ha coordinado su actuación con el de Groenlandia durante todo el proceso y ha mantenido un "estrecho diálogo" con la OTAN. La primera ministra danesa ha revelado conversaciones con Rutte "tanto antes como después" de su encuentro con Trump en el Foro de Davos.

Copenhague se ha comprometido a mantener un diálogo "constructivo" con sus aliados sobre cómo reforzar la seguridad en el Ártico, incluido el sistema de defensa antimisiles que ha puesto en marcha Washington, la llamada Cúpula Dorada, "partiendo de que transcurra con respeto por nuestra integridad territorial".

En una entrevista en el programa La Hora de La 1, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, ha dado alguna pista más sobre lo acordado entre Trump y Rutte, aunque lo ha tildado de "suposición": "Que sea la OTAN la que refuerce la seguridad euroatlántica también en el Ártico y que no es necesario por tanto que EEUU reclame la soberanía de Groenlandia".

Acuerdo a largo plazo

Trump anunció a través de su red Truth Social un principio de acuerdo sobre Groenlandia con la Alianza Atlántica y que los aranceles del 10% con los que había amenazado a los ocho países europeos que desplegaron tropas en la isla del Ártico por interponerse en sus planes de anexión no entrarían finalmente en vigor el 1 de febrero.

También descartó utilizar la fuerza militar para lograr sus objetivos. Según informa Reuters citando fuentes de la Casa Blanca, el mandatario republicano ha optado por una estrategia menos agresiva tras las recomendaciones de sus principales colaboradores, como Marco Rubio, el jefe de la diplomacia, o Tom Dans, director de la Comisión de Investigación Ártica de EEUU.

El presidente del Naalakkersuisut, el primer ministro de Groenlandia , Jens-Frederik Nielsen, y la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, durante una rueda de prensa la semana pasada. Reuters

Trump aclaró que la "solución" discutida "será muy positiva para los Estados Unidos de América y para todas las naciones de la OTAN". "Es un acuerdo a largo plazo", insistió después en una entrevista con la cadena CNBC. "Es el acuerdo definitivo a largo plazo, y creo que pone a todos en una posición muy buena, especialmente en lo que respecta a seguridad, minerales y todo lo demás".

Según el mandatario estadounidense, el texto de este acuerdo se publicará pronto, pero todavía se está trabajando en los detalles. Las negociaciones las ha dejado en manos de sus hombres de confianza: el vicepresidente J. D. Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio, y su enviado especial Steve Witkoff.

Frederiksen tiene previsto viajar este jueves a Londres para reunirse con su homólogo británico, Keir Starmer, y se desplazará luego a Bruselas para participar en la cumbre extraordinaria de líderes de la Unión Europea sobre la cuestión de Groenlandia y las tensiones con Estados Unidos.