"Ruanda no es un país seguro" para enviar a los migrantes llegados de manera irregular a Reino Unido. Ese es el dictamen que ha emitido este jueves un tribunal de apelación británico sobre los planes de deportación del Gobierno del primer ministro conservador Rishi Sunak. 

De esta manera, el tribunal ha aceptado el recurso presentado por varios solicitantes de asilo y oenegés que llevan meses tratando de tumbar un fallo del Tribunal Superior de diciembre que favorecía la política gubernamental

Esta se consolidó después de que el Ejecutivo de Sunak firmase un acuerdo con el Gobierno de Ruanda para tramitar allí los casos de los "inmigrantes ilegales" y se redujesen así las llegadas en barcos pequeños por el canal de la Mancha que separa Francia e Inglaterra. 

efensores de los derechos de los solicitantes de asilo protestan frente a los Tribunales Reales de Justicia de Londres, Gran Bretaña, el 29 de junio de 2023. EFE

Ha sido el jefe de los jueces en Inglaterra y Gales, Ian Burnett, el que se ha encargado de leer públicamente un fallo que cuestiona la ley de inmigración ilegal que está siendo actualmente tramitada en el Parlamento.



Burnett ha explicado que, del panel de tres magistrados, Geoffrey Vos y Nicholas Underhill concluyeron que las insuficiencias del sistema ruandés representan un "riesgo real" de que las solicitudes de asilo no sean procesadas adecuadamente y los potenciales refugiados sean repatriados a sus países de origen, donde podrían afrontar tortura o persecución.

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Muchas organizaciones de derechos humanos ya habían denunciado previamente estas potenciales vulneraciones. Es el caso de Médicos Sin Fronteras (MSF), que ha acogido "con satisfacción" la sentencia dictada. "El cruel plan del Gobierno de expulsar a Ruanda de forma forzosa y permanente a hombres, mujeres y niños en busca de seguridad infringiría daños graves e irreparables a su salud, bienestar y dignidad", ha detallado Sophie McCann, asesora de Migración de MSF en Reino Unido en un comunicado.

En la misma línea, la organización Asylum Aid ha calificado el fallo de "reivindicación de la importancia del Estado de derecho y la equidad básica cuando los derechos fundamentales están en juego". 

El plan sigue vivo

A pesar del dictamen del tribunal, el plan del Gobierno británico todavía no está muerto. Poco después de conocerse el veredicto, Sunak ha anunciado que su Gobierno pedirá permiso a los tribunales para recurrir el fallo. A través de un mensaje difundido en Twitter, el líder conservador ha señalado que, si bien respeta la decisión de la corte, "discrepa fundamentalmente" de sus conclusiones.



"Creo firmemente que el Gobierno ruandés ha ofrecido las garantías necesarias para asegurar que no exista un riesgo real de que los solicitantes de asilo reubicados en virtud de la política de Ruanda sean devueltos por error a terceros países, algo en lo que coincide el jefe de los jueces", ha afirmado Sunak. 

Por su parte, el Gobierno ruandés ha asegurado que sigue comprometido con un plan británico para enviar a esa nación africana a inmigrantes llegados por vías irregulares al Reino Unido, según recoge la agencia Efe. 



"Si bien esta es, en última instancia, una decisión del sistema judicial del Reino Unido, no estamos de acuerdo con el fallo de que Ruanda no es un país seguro para los solicitantes de asilo y refugiados. Ruanda es uno de los países más seguros del mundo", ha afirmado el Ejecutivo ruandés en un comunicado.