Agencias

Con un apretón de manos y un leve acercamiento a su mejilla como gesto de cordialidad, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha recibido este viernes en el Elíseo al controvertido príncipe heredero al trono saudí, Mohamed bin Salman.

El encuentro se enmarca dentro de una cumbre en la que ambos líderes discutirán diversas cuestiones de índole bilateral, pero también internacional, como la guerra de Rusia en Ucrania o los movimientos geopolíticos que se han producido recientemente en Oriente Próximo y que engloban, entre otras cosas, la reconciliación entre Irán y Arabia Saudí después de décadas de tensiones. 

La reunión no está exenta de polémica, ya que hay quien acusa al presidente galo de ayudar a "blanquear" la imagen de Bin Salman -conocido popularmente como MBS-, a quien se acusa de estar detrás del asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudí en Turquía en 2018. 

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Es la segunda vez en menos de un año que MBS aterriza en París. El pasado verano, tras chocar puños con el presidente estadounidense Joe Biden en la ciudad de Yeda, el monarca saudí inició una gira por Europa con el objetivo de desprenderse de la etiqueta de "paria internacional" que arrastra desde hace cinco años. Su primera visita se convirtió en "una cena de trabajo" con Macron en la sede de la Presidencia francesa. 

Entonces, en plena crisis energética derivada de la guerra, las conversaciones versaron sobre los precios del petróleo y el control del programa nuclear iraní, entonces todavía principal rival regional de Arabia Saudí. Ahora, el contexto es bien diferente. Esta reunión se produce apenas un mes después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se presentase por sorpresa en una cumbre de la Liga Árabe en Arabia Saudí para recabar apoyos.

El presidente francés, Emmanuel Macron, da la bienvenida al príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman. Reuters

Allí, MBS se ofreció a "realizar esfuerzos de mediación" entre Rusia y Ucrania y a "apoyar los esfuerzos internacionales para solucionar la crisis políticamente". Previamente, ya había actuado como intermediario en un intercambio de prisioneros extranjeros. En este sentido, todo apunta a que Macron aprovechará esta oportunidad para presionar al también primer ministro saudí para que se alinee con Kiev.

A lo largo del conflicto, Mohamed bin Salman no ha tomado partido. Más bien ha estado jugando a un doble juego: mientras trata de estrechar sus lazos con Occidente también ha afianzado su alianza con Putin en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), encargada de decidir la producción de crudo. 

Según recoge Europa Press, la agenda del príncipe heredero también incluye presidir la delegación saudí durante una Cumbre internacional para un Nuevo Pacto Global de Financiamiento, que se realizará los días 22 y 23 de junio, y participar en la recepción oficial del reino de la candidatura de Riad para albergar la Expo 2030 el 19 de junio.