Alberto López Marín Joana Rei

Boris Johnson ha dimitido como primer ministro de Reino Unido ante el abandono de su Gobierno y se dirigirá al país en una declaración pública antes del mediodía. El primer ministro no ha resistido la cascada de dimisiones en su Gobierno, pero negocia mantenerse en el puesto hasta la elección del nuevo líder de los Tories, que podría ser en otoño. 

Boris Johnson cascada de dimisiones

El hasta hoy líder conservador no ha sobrevivido a sus excesos en pandemia, en particular a sus sonadas fiestas en Downing Street, al conocido como partygate, ni al más reciente escándalo del caso Pincher

La situación de Johnson fue haciéndose insostenible a medida que la prensa británica publicaba fotografías e informaciones detalladas de 'reuniones' muy numerosas con comida y alcohol de por medio cuando la población estaba confinada y los contactos sociales estaban limitados al extremo para evitar la propagación de la Covid-19. La presión primero vino de fuera, pero no tardó en ser señalado por los suyos.

Chris Pincher.

Sin embargo, el caso que ha terminado por dictar su fin fue el que ha involucrado a Chris Pincher. El alto funcionario del Gobierno está acusado de acosos sexual a dos hombres y de conducta inapropiada. La honestidad de Boris Jonhson se puso en entredicho después de que se desvelara que el primer ministro sabía de estas acusaciones cuando nombró a Pincher, pese a haberlo negado en múltiples ocasiones. 

El líder de la oposición en el Reino Unido, el laborista Keir Starmer, ha considerado la dimisión de Johnson como "una buena noticia" para el país, aunque "debería haber ocurrido hace mucho tiempo". En un comunicado, Starmer consideró que el Reino Unido "no necesita cambiar al 'tory' en el poder", sino un "cambio de gobierno completo".

Hace apenas un mes, el primer ministro superó una moción de confianza entre sus diputados, pero salió herido. Obtuvo el respaldo de un 59% de ellos, menos que Theresa May en 2018 o mucho antes John MajorMargaret Thatcher.

Johnson ha tratado de seguir adelante, obviando la profunda crisis de liderazgo y tratando de estar en primera fila en los principales frentes internacionales, lavando también con ello su imagen. El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha llegado a reconocer su satisfación por la continuidad (hasta hoy) de su "amigo". Reino Unido está siendo uno de los mayores soportes de Kiev económica y militarmente.

Pero Johnson ya está fuera. Se le deshizo el gobierno, se quedó solo y sin alternativa y a un ministro siguió otro y otro, hasta ser más de 50 los altos cargos que a lo largo del martes, miércoles y jueves abandonaron el Ejecutivo. El premier empezaba a oler a cadáver político y algunos de sus más estrechos colaboradores no querían correr su suerte.

Él solo no podía hacerse cargo de todo un Ejecutivo, pese a prácticamente haber hecho suyo el "luchar, luchar hasta ganar" de Thatcher. Los primeros en dar el paso fueron los ministros de Finanzas, Rishi Sunak, y Sanidad, Sajid Javid.

Boris Johnson.

Negociación

El Partido Conservador debe ahora iniciar un proceso de primarias para determinar quién releva a Johnson y precisamente la negociación del primer ministro se centra ahora en ver cómo se realiza su salida de Dowining Street y si puede dilatarse en el tiempo.

Johnson quiere quedarse en el puesto hasta que se elija a un nuevo líder conservador, aunque algunos dirigentes tories ya han mostrado su disconformidad. El problema es que si su salida no es pactada, el Parlamento británico sólo tiene hasta el próximo 22 de julio, antes de que cierre por vacaciones, para realizar alguna maniobra inmediata que provoque su marcha.

Si no, la decisión última se trasladaría a septiembre por lo que, podría ser factible que a los conservadores les convenga negociar mejor ahora.