Bruselas

Un tono sombrío ha presidido el debate celebrado este miércoles en la Eurocámara sobre las últimas amenazas de Rusia a Ucrania. Un debate que ha movilizado a los máximos dirigentes de las instituciones de la UE: la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen; el jefe del Consejo Europeo, Charles Michel; y el responsable de la diplomacia, Josep Borrell. Los tres coinciden en que se trata de "la crisis de seguridad más grave que ha vivido Europa desde el final de la Guerra Fría".

Los líderes europeos no se fían de los mensajes de distensión enviados por el Kremlin en los últimos días. Por un lado, Moscú asegura que apostará por la vía diplomática y anuncia que empieza a retirar tropas, una desescalada que no ha podido ser confirmada por la OTAN. Por otro, la Duma rusa aprueba reconocer como estados independientes Donetsk y Luhansk, los territorios ucranianos controlados por los independentistas prorrusos. Rusia envía "señales contradictorias", se ha quejado Von der Leyen

"Nuestro llamamiento a Rusia es muy claro: no elijan la guerra. Un camino de cooperación entre nosotros y Rusia todavía es posible", ha resaltado la presidenta de la Comisión. 

"En los dos últimos días, Rusia ha señalado que podría estar abierta a la diplomacia. Urgimos a Rusia a tomar medidas concretas y tangibles para la desescalada, porque esta es la condición para un diálogo política sincero. No podemos intentar eternamente la diplomacia desde nuestro lado mientras la otra parte sigue acumulando tropas", ha señalado Charles Michel.

"Hay signos alentadores, pero también acontecimientos preocupantes, como la votación en la Duma pidiendo a Putin que reconozca la independencia de las dos digamos repúblicas en la región del Donbás. No sabemos qué va a hacer Putin, pero lo que está claro es que tenemos que seguir ofreciendo dos cosas al mismo tiempo: la disposición a negociar y la preparación de nuestra capacidad para responder, nuestras herramientas disuasorias, las sanciones", sostiene Borrell.

Los tres han insistido en que el único responsable de la actual crisis es el Kremlin. "Rodear a un país con extraordinario despliegue de fuerzas militares nunca visto antes sólo puede verse como un comportamiento agresivo y amenazante. Amenaza la paz y la seguridad en Europa y el sistema internacional basado en reglas", ha denunciado el presidente del Consejo Europeo.

"La idea de que el Kremlin debe decidir lo que los ucranianos pueden o no pueden desear es algo que no podemos aceptar. La idea de esferas de influencia es un fantasma del siglo pasado. Esta crisis va sobre Ucrania pero sobre mucho más. Tiene que ver con lo que significa ser un país soberano, independiente y libre en el siglo 21", asegura la presidenta de la Comisión.

Los tres mandatarios han destacado que la agresión de Rusia a Ucrania ha tenido como efecto positivo reforzar la unidad interna de la UE y los lazos con Estados Unidos. En este sentido, Von der Leyen ha indicado que ya existe un acuerdo pleno entre los Veintisiete sobre las sanciones económicas y diplomáticas que se impondrán a Moscú en caso de que invada a Ucrania. 

"La reacción de Europa será rápida y fuerte. No estamos hablando únicamente de congelar los activos y prohibir la entrada a dirigentes rusos. El interés estratégico de Rusia es diversificar su economía y cerrar sus brechas actuales. Pero para eso necesitan tecnologías en las que nosotros tenemos el liderazgo mundial. Componentes de alta tecnología para los que Rusia depende casi por completo de nosotros. Nuestras sanciones pueden golpear muy duro, y el Kremlin lo sabe bien", asegura la presidenta.

Von der Leyen ha anunciado además de que si Moscú decide cortar el gas a Europa como consecuencia de la crisis, Bruselas se ha garantizado ya suministros alternativos suficientes para sobrevivir a este invierno. Sólo en enero, un total de 120 barcos metaneros han suministrado a Europa 10 bcm de gas natural licuado.

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