Bruselas

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha avisado este miércoles al régimen de Vladimir Putin de nuevas sanciones económicas "sin precedentes" si lleva a cabo una invasión de Ucrania. Los dirigentes de la UE observan con máxima preocupación la acumulación masiva de tropas rusas en la frontera Este de Ucrania, así como el intento por parte de Moscú de "desestabilizar" el país desde dentro con el fin de que desista de su intento de alejarse de la órbita rusa y acercarse a Occidente.

Una estrategia que Putin está aplicando también en el caso de Moldavia, con un "intento descarado de intimidar" al Gobierno proeuropeo, "restringiendo el suministro de gas en un momento de altos precios", ha denunciado la presidenta durante una comparecencia ante el pleno de la Eurocámara.

"Debemos proteger a nuestras sociedades y democracias de este tipo de juego geopolítico cínico. Por supuesto que queremos buenas relaciones con Rusia, pero si esto es posible depende sobre todo del comportamiento de Rusia. Y en este momento Rusia está escogiendo una postura agresiva hacia sus vecinos", sostiene Von der Leyen.

La presidenta ha reiterado el "compromiso inquebrantable" de la UE "con la soberanía y la integridad territorial de Ucrania" y ha defendido "el derecho de cualquier Estado soberano a determinar su propio futuro". "Como han dejado claro la UE y sus socios del G7, nuevas actuaciones agresivas contra Ucrania tendrán costes masivos para Rusia", ha señalado.

Tal y como se lo encargaron los líderes europeos el pasado junio, el Ejecutivo comunitario ha preparado un catálogo de opciones para actuar contra Moscú, que se ha elaborado en "estrecha colaboración con Estados Unidos y otros socios". "Estamos preparados", asegura Von der Leyen.

Desde la invasión de Crimea en 2014, la UE aplica un amplio paquete de sanciones económicas contra Rusia que afectan al sector financiero y energético, a los productos de doble uso civil y militar y a la defensa. Unas medidas que se han venido renovando cada año desde entonces.

"Nuestra respuesta a cualquier nueva agresión puede adoptar la forma de una fuerte expansión y ampliación de estas sanciones ya existentes. Y, por supuesto, estamos dispuestos a adoptar medidas adicionales sin precedentes con graves consecuencias para Rusia", ha dicho la presidenta.

En cualquier caso, este anuncio repetido de sanciones sin precedentes tiene un objetivo básicamente disuasorio. Se trata de convencer a Putin de que dé marcha atrás y desista de sus planes de invadir Ucrania, según ha admitido la propia Von der Leyen.

"Sobre todo pido a Rusia que reduzca la tensión, que recurra a canales diplomáticos y que respete sus compromisos internacionales. Los conflictos deben resolverse de forma pacífica", ha concluido.

Noticias relacionadas