Roma

Italia se ha despertado con una de las peores noticias de sucesos de los últimos tiempos: "Muerte en el teleférico" es el titular que hoy lunes está protagonizando las principales portadas de los periódicos transalpinos, tras el trágico accidente de ayer a mediodía, donde 14 personas perdieron la vida en el teleférico entre la localidad de Stresa y la montaña de Mottarone, frente al Lago Maggiore, en Piamonte.

Sólo ha sobrevivido un niño de nacionalidad israelí de 5 años, gravemente herido, con traumas en el tórax, en el abdomen, en el cráneo y con serias fracturas en las piernas. Según las primeras investigaciones no hay dudas de que el accidente ha tenido lugar por la ruptura de un cable principal del teleférico. La Justicia italiana, por su parte, ya está investigando sobre la base de homicidio múltiple involuntario. 

El accidente tuvo lugar en el momento en el que la cabina del teleférico, en pleno recorrido funicular, se desenganchó del cable transportador, provocando así no sólo la ruptura del mismo; sino también una caída de 20 metros, tras la cual la cabina empezó a rodar ladera abajo. Todo ello, en medio del bosque, lo cual, al principio, también dificultó la primera intervención de los efectivos de emergencia.

Entre las 14 víctimas se registra un niño de 2 años y otro de 9 años. El primer ministro italiano, Mario Draghi y el jefe del Estado, el presidente de la República, Sergio Mattarella, comunicaron públicamente ayer su mensaje de condolencias a favor de las familias de las víctimas. 

¿Cómo se ha podido romper un cable funicular que había superado los controles de funcionamiento? Lo más desgarrador del accidente es que sólo hay un superviviente, casi todos los demás han fallecido en el acto. Los cuerpos sin vida, de hecho, han sido trasladados al hospital de Verbania, la ciudad piamontesa más cercana al lugar del accidente.

Un superviviente

Tras el fallecimiento de las primeras 13 víctimas en el propio accidente y la llegada de los primeros operadores de rescate en el lugar, la esperanza se centró en la vida de los únicos dos supervivientes en ese momento, los niños de 5 y 9 años, que fueron trasladados rápidamente en helicóptero al hospital pediátrico Reina Margarita de Turín. El más mayor falleció a lo largo de la tarde, mientras que el más pequeño, único superviviente del accidente, sigue ingresado en estado grave. 

La empresa mantenedora del teleférico, por su parte, asegura que hasta hoy estaba todo en orden y que los cables estaban, al menos sobre la base de sus controles, en perfecto estado. En un comunicado emitido ayer domingo a última hora de la tarde, Leitner, la compañía responsable de los controles de los cables del teleférico Stresa-Mottarone, afirma que el último control acerca del mismo ha tenido lugar en "noviembre de 2020", donde "no se reseñaron problemas". 

Fue cerrado en 2014

Leitner, igualmente, trata de subrayar, junto a sus condolencias a las familias de las víctimas, que dentro de sus competencias está el mantenimiento "ordinario y extraordinario" del teleférico; pero "no el diario y semanal" cuya responsabilidad pertenece a la empresa que gestiona el tramo funicular. Por si no fuera suficiente, el accidente resulta aún más difícil de digerir teniendo en cuenta que hace 5 años, en 2016, finalizó una importante reforma en su estructura, motivo por el cual la línea funicular estuvo cerrada a partir de 2014 durante 2 años. 

La triste tragedia ocurrida ayer frente al Lago Maggiore, en el lado piamontés, ha conmocionado particularmente la Opinión Pública italiana por el contexto que actualmente vive el país transalpino. El teleférico había vuelto a estar activo desde hacía un mes, pero desde hace muy poco tiempo que los italianos pueden viajar dentro de su país sin tener restricciones de desplazamiento entre regiones. Así pues, tras el final del último confinamiento que ha marcado la actual primavera en el país con forma de bota; las 14 víctimas, no estaban haciendo otra cosa que disfrutar de la desescalada saboreando un paseo en teleférico. 

Cinco han sido las familias víctimas del accidente. Entre ellas destacan una pareja de israelíes residentes en la ciudad italiana de Pavía, Amit (30 años) y Tal (26 años), padres de dos niños, Tom y Eitan, respectivamente de 2 y 5 años. Sus abuelos, los padres de Tal, Itshak y Bárbara, de 80 y 70 años respectivamente, también han fallecido en el accidente. Sólo el pequeño Eitan ha sido el único superviviente del accidente. Sin contar con otra víctima de nacionalidad iraní, Mohammed, de 30 años, el resto de víctimas han sido todas de origen italiano. 

La Justicia italiana ya está en marcha para esclarecer las causas de lo ocurrido. Por lo pronto, toda la zona ha sido acordonada y la Fiscalía de Verbania, en Piamonte, ya está investigando el accidente basándose en una imputación por homicidio múltiple involuntario contra desconocidos. Atendiendo a lo declarado ayer por la fiscal de Verbania, Olimpia Bossi, es posible que se investigue también sobre la base de "atentado a la seguridad de los transportes", donde la diferencia la marcará la propiedad pública o privada del teleférico. 

No es la primera vez que el tramo funicular entre Stresa y Mottarone ha sufrido problemas en su funcionamiento. En julio de 2001, 40 pasajeros permanecieron suspendidos durante horas a más de 25 metros de altura hasta que intervinieron, finalmente, los equipos de salvamento.

Italia, por otro lado, también ha sido testigo, a su pesar, de accidentes de estas características dentro de su territorio. En 1976, en la región de Trentino-Alto Adige, presenció la caída de una cabina de teleférico con 42 víctimas mortales. Algo parecido ocurrió en 1998, en la misma región, cuando un avión militar estadounidense cortó un cable funicular provocando la caída de otra cabina con 20 personas a bordo.

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