La Policía Federal de lo Criminal (BKA) investiga una "lista de la muerte" que circula por internet, con amenazas a todos los diputados del Bundestag (Parlamento) que aprobaron el "freno de emergencia" para activar medidas automáticas y unitarias contra la covid-19.

La BKA ha advertido al Bundestag de estas amenazas, informa hoy el diario berlinés "Der Tagesspiegel", que se remite a fuentes socialdemócratas, socios de la gran coalición de la canciller Angela Merkel.

De acuerdo con esta publicación, la lista incluye a los 342 diputados que la semana pasada refrendaron con su voto nominal la modificación de la Ley de Protección contra las Infecciones, que activa ese freno de emergencia de manera automática ahí donde haya una alta incidencia de contagios.

El proyecto de ley obtuvo el respaldo en la cámara baja (Bundestag) con los votos de la gran coalición entre conservadores y socialdemócratas, y luego fue ratificado por la cámara alta (Bundesrat).

El paquete abarca un toque de queda nocturno -de 22.00 a 05.00 horas- si la incidencia sube de los 100 casos semanales por 100.000 habitantes, así como la suspensión de las clases presenciales en las escuelas a partir de 165 casos. Actualmente la incidencia media está en 160 casos.

Hay unas 65 demandas ante la justicia contra esa ley, incluida la cursada por el opositor Partido Liberal (FDP) ante el Tribunal Constitucional.

Hostilidad

La agresividad contra los políticos alemanes, así como de los representantes de los medios de comunicación, ha ido en aumento durante la pandemia y se estima que un 72 % de alcaldes del país han sufrido insultos o agresiones en los últimos meses, según datos de la televisión pública ARD.

En la mayoría de los casos -un 79 %- se trató de ataques físicos o verbales -desde agresiones o golpes a insultos y escupitajos-; el resto fueron amenazas o alusiones hostiles en internet y redes sociales.

Las movilizaciones contra las restricciones por la pandemia han ido en aumento en Alemania desde finales del verano pasado, en que llegaron a concentrarse decenas de miles de personas en ciudades como Berlín o Stuttgart, pero también en localidades de provincias.

En ellas se aglutinan desde ciudadanos hartos de la paralización de la vida pública a comerciantes afectados por el cierre obligado de su actividad, pero con presencia abultada de defensores de teorías conspirativas, negacionistas de la pandemia y ultraderechistas.

Las convocatorias parten de los llamados "Querdenker" -"Pensadores transversales"-, a los que los servicios secretos de Interior siguen por sus vínculos cada vez más claros con la derecha radical.

Se ha observado asimismo una hostilidad creciente hacia los medios de comunicación, a los que se considera parte de lo que denominan "sistema dictatorial" que, a su parecer, se esconde tras las restricciones impuestas por las autoridades.

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