Bruselas

La trampa que tendió el Kremlin a Josep Borrell durante su reciente visita a Moscú ha provocado un nuevo consenso entre los países de la UE sobre la necesidad de endurecer su posición hacia Rusia. "Quizá sin lo que ocurrió en Moscú no habría habido unanimidad para decidir sobre sanciones en el caso Navalny. Sin duda, la actitud de los rusos ha demostrado a todos los Estados miembros, los que ya estaban convencidos y los que aún dudaban, que hoy Rusia ha adoptado una posición de confrontación", ha admitido Borrell en rueda de prensa.

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Los ministros de Exteriores de los Veintisiete han aprobado por unanimidad durante un reunión celebrada este lunes en Bruselas una nueva ronda de sanciones contra Rusia. Las nuevas medidas restrictivas se aplicarán específicamente a altos cargos próximos a Vladimir Putin implicados directamente en la detención, el procesamiento y el encarcelamiento del líder opositor, Alexei Navalny.

La lista de los afectados se publicará en el plazo de una semana, una vez concluidos los trámites burocráticos necesarios, ha anunciado el jefe de la diplomacia de la UE. Los Veintisiete utilizarán por primera vez el nuevo régimen global de sanciones contra las violaciones de derechos humanos. A los afectados se les prohibirá entrar en la UE y se les congelará cualquier cuenta que puedan tener en un Estado miembro.

El borrador de posibles sancionados incluye únicamente a cuatro dirigentes del régimen de Putin, según ha adelantado la agencia Reuters. Se trata de Alexander Bastrykin, responsable de investigar grandes delitos y que depende directamente de Putin; Igor Krasnov, fiscal general ruso; Viktor Zolotov, que dirige la Guaria Nacional; y Alexander Kalashnikov, jefe del servicio federal de prisiones. 

Borrell ha eludido confirmar estos nombres, pero sí ha aclarado que en la lista no está ninguno de los oligarcas rusos que apoyan a Putin, pese a que así lo ha pedido el propio Navalny y sus seguidores. "Quizá no nos gustan los oligarcas, pero tenemos que demostrar que las personas que han sido sancionadas tienen una participación directa en el hecho que queremos sancionar", ha insistido el jefe de la diplomacia europea.

Apoyo a Borrell

Tras el aluvión de críticas en la Eurocámara por su actuación en Moscú, Borrell ha asegurado que durante la reunión de este lunes ningún ministro de Exteriores ha cuestionado su viaje y que sólo "menos del 10%" de los eurodiputados le han censurado. Por su parte, la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, ha hablado de un "apoyo unánime y cerrado de los Veintisiete al Alto Representante". 

En la rueda de prensa en la capital rusa, el ministro de Exteriores de Putin, Sergei Lavrov, tachó a la UE de socio poco fiable y equiparó la situación de Navalny con la de Carles Puigdemont y los presos del procés. Borrell no sólo no le rebatió, sino que además acabó criticando a Estados Unidos y elogiando la vacuna Sputnik V, que ni siquiera ha pedido autorización a la Agencia Europea del Medicamento.

"Los ministros han interpretado de forma unánime las recientes respuestas y acciones de Rusia como una señal clara de que no están interesados en la cooperación con la UE. Al contrario, buscan la confrontación y la desconexión de la UE", ha dicho este lunes el jefe de la diplomacia comunitaria. "Rusia está derivando hacia un Estado autoritario y alejándose de Europa", asegura.

El ministerio de Exteriores ruso ha vuelto a replicar a Borrell con referencias a las protestas y los disturbios en España en protesta por la condena al rapero Pablo Hasél. "Los intentos de Josep Borrell de dar lecciones a Rusia por el caso Navalny sonarían particularmente apropiados desde las calles de Barcelona", ha escrito en su cuenta de Twitter.

La ministra de Exteriores ha vuelto a contestar a Lavrov que "la situación de la democracia en España es bastante diferente a la situación de la democracia en Rusia", porque nuestro país es una "democracia plena". Pese a la tensión entre Bruselas y Moscú, González Laya sigue defendiendo que no hay que "romper todos los puentes", sino que se debe intentar mantener el diálogo en cuestiones como la lucha contra el cambio climático, el combate contra el coronavirus o el acuerdo nuclear sobre Irán.