El ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi fue hoy el gran ausente en la ronda de consultas que lleva a cabo el presidente de la República, Sergio Mattarella, para buscar un nuevo Gobierno, debido a que sus recientes problemas cardíacos le han obligado a guardar reposo absoluto.



Berlusconi, de 84 años y que gobernó en tres ocasiones el país entre 1994 y 2011, es uno de los grandes protagonistas de la política italiana y desde su primer Ejecutivo se han sucedido 15 gobiernos de todos los colores, con al menos las mismas rondas de consultas.



Mattarella afronta este viernes el último turno de las consultas con la que trata de encargar la formación de un Ejecutivo tras la dimisión del primer ministro, Giuseppe Conte, al perder el apoyo clave de uno de sus socios, Matteo Renzi.



El primero en llegar al romano palacio del Quirinale, sede de la presidencia de la República, fue el grupo de la coalición de derechas, formada por el partido de Berlusconi, Forza Italia (FI), y los de los ultraderechistas Matteo Salvini y Giorgia Meloni.

Mano derecha

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Berlusconi fue sustituido en el encuentro por su mano derecha, Antonio Tajani, expresidente del Parlamento Europeo, y en la reunión previa de la coalición se conectó por videoconferencia, informan los medios.



El político conservador, que también ha superado el coronavirus, tuvo que ser ingresado hace tres semanas en un hospital de Mónaco a causa de unos problemas cardíacos, a los que él restó importancia y definió como meros "controles" impuestos "por la prudencia de sus médicos".



Fue dado de alta el 15 de enero y desde entonces guarda reposo; el miércoles tampoco acudió al tribunal de Milán (norte) para una audiencia del juicio "Ruby Ter", que investiga si compró el silencio de testigos de juicios de sus polémicas fiestas.

Rondas de consulta

En las dos últimas rondas de consultas, vio cómo su aliado, Salvini, rompía el pacto para empezar a gobernar con sus acérrimos enemigos del antisistema Movimiento Cinco Estrellas, en 2018, y también cuando este último partido pactó con la izquierda, en 2019.



Y muchas veces acaparó todas las miradas, haciendo todo tipo de bromas o gestos en sus ruedas de prensa, como cuando secó el sudor de la frente de Salvini y gesticulaba cómicamente mientras este hablaba.



Mattarella ha recibido en el Quirinale a los tres representantes de la coalición de derechas, que llegaron por separado, Tajani, Salvini, que se dejó ver con una mascarilla con la bandera de Italia, y Meloni, que sorprendió al ir ayudada por unas muletas.



La posición del bloque derechista, al que todas las encuestas otorga una holgada mayoría en unas eventuales elecciones, será una negativa al primer ministro en funciones y, en caso de bloqueo, un adelanto electoral.