El Gobierno de Holanda ignora las reclamaciones de los alcaldes de Ámsterdam y Rotterdam, y rechaza recomendar o exigir el uso de mascarillas como medida nacional para limitar los crecientes contagios de coronavirus, con el argumento de que dan una "falsa sensación de seguridad", contraproducente para la distancia social.

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Nunca han sido obligatorias, ni siquiera en la peor etapa de la pandemia, porque el Ejecutivo considera que "la regla de mantener un metro y medio de distancia interpersonal" es la "medida más importante" de la estrategia holandesa, lo que se llamó el "confinamiento inteligente" y por el que no se llegó a decretar ni siquiera el aislamiento de la población.

A pesar de insistir en que "no hay evidencia científica" sobre la "ventaja sanitaria" del uso de mascarillas en el espacio público, el Ejecutivo del primer ministro, Mark Rutte, trató de evitar tensiones con las autoridades locales y dejó en manos de las propias regiones la posibilidad de exigir su utilización a sus ciudadanos, lo que levantó la polémica y creó la confusión a nivel nacional.

"Es un error"

A última hora del jueves, Ámsterdam y Rotterdam -las dos ciudades donde más casos se están registrando estas últimas dos semanas- decidieron rebelarse y exigir su uso en los lugares más concurridos, "como experimento", a partir del 5 de agosto y para los mayores de 13 años, en las calles y dentro de las tiendas.

En la capital neerlandesa, la medida se aplicará durante las 24 horas del día en el Barrio Rojo, en las calles comerciales de Kalverstraat y Nieuwendijk, y en las zonas turísticas más visitadas, mientras que en Rotterdam, la exigencia se aplicará en el centro de la ciudad y en los mercados, pero solo entre las 6 de la mañana y las 10 de la noche.

Ambas ciudades colocarán carteles con esta nueva medida en las calles y distribuirán las mascarillas a los ciudadanos, vigilando su uso e imponiéndolo incluso con multas.

Adriaan Wierenga, experto en leyes de orden público y gestión de emergencias, explicó a Efe que esta contradicción es "muy extraña" y "un error" en tiempos de crisis.

"No se puede dar a las regiones el poder de hacer obligatoria una medida, cuando el Gobierno central ha dejado muy claro que cree que no tienen un efecto positivo a la hora de prevenir los contagios", dijo.

345 nuevos contagios

Una de las investigaciones en las que basa su argumento el equipo de expertos que aconseja al Ejecutivo es un estudio por el que se analizó el efecto de las mascarillas entre un grupo de 200.000 personas durante una semana y cuyas conclusiones son que, en estas condiciones, hay una posibilidad "remota" de evitar únicamente el contagio de una persona.

En situaciones de emergencia sanitaria, es el Ministerio holandés de Salud quien determina la línea de actuación a nivel nacional, mientras que las 25 juntas locales de Seguridad Pública deben establecer las medidas necesarias para hacer cumplir la estrategia establecida por el Ejecutivo central.

En las últimas 24 horas, se registraron 345 nuevos contagios de coronavirus en Países Bajos, un centenar más que el día anterior, y en su mayoría se diagnosticaron en Rotterdam (76) y en Ámsterdam (68), las ciudades que exigirán ahora el uso de mascarillas.