Bruselas

"Hoy es un momento definitorio para la comunidad internacional. En un momento en el que tenemos que estar más separados de lo normal, el mundo ha demostrado que está más unido que nunca antes". Así ha celebrado la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, los resultados de la conferencia virtual de donantes que ella misma ha convocado para recaudar fondos que permitan financiar el desarrollo y la distribución global de la vacuna y tratamientos contra el coronavirus. Ha logrado reunir 7.400 millones de euros en algo menos de tres horas.

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Un mundo unido pero menos. Lo cierto es que este esfuerzo internacional contra el Covid-19 ha quedado marcado por ausencias muy notables. Los Estados Unidos de Donald Trump y la Rusia de Vladimir Putin se han desentendido por completo de la conferencia de Von der Leyen. Ni siquiera se han molestado en justificar su ausencia.

China ha enviado al representante de más bajo nivel entre los 43 países participantes (su embajador ante la UE), aunque la Comisión esperaba una intervención del primer ministro Li Keqiang. Su contribución se ha limitado a apenas 45,7 millones de euros. Ni la India de Narendra Modi ni el Brasil de Jair Bolsonaro se han unido a este esfuerzo de recaudación.

Al final, la presidenta de la Comisión ha conseguido 7.400 millones de los 7.500 millones que se había marcado como objetivo. Pero ha tenido que hacer trampa. En los minutos finales, el Ejecutivo comunitario se ha visto obligado a hacer una aportación extra de 1.540 millones al ver que de lo contrario se iba a quedar muy lejos de la meta anunciada.

El objetivo de este dinero no es sólo acelerar la investigación para lograr una vacuna y tratamientos contra el Covid-19, sino sobre todo garantizar que lleguen a todos los ciudadanos del mundo desde el momento en el que estén disponibles, no sólo a los países ricos que se lo puedan permitir sino también a los más vulnerables, como los del continente africano.

Un bien público mundial

"Esta vacuna, el día que exista, será un bien público mundial. Es decir, que no pertenecerá a nadie sino que nos pertenecerá a todos", ha proclamado el presidente francés, Emmanuel Macron. Todos los participantes en el evento han resaltado que el virus no conoce fronteras ni países y mientras sobreviva en alguna región puede volver a extenderse por todo el planeta.

La conferencia de donantes para la vacuna del Covid-19 confirma que los Estados Unidos de Donald Trump renuncia a asumir el liderazgo mundial incluso en momentos de crisis sin precedentes y se repliega fronteras adentro. Un giro total respecto al papel que han venido ejerciendo las diferentes administraciones norteamericanas desde la Segunda Guerra Mundial.

Trump ya ha anunciado además que va a cortarle la financiación a la Organización Mundial de la Salud acusándole de gestionar mal la crisis y ceder a las presiones de China. Una decisión que el comisario de Gestión de Crisis, Janez Lenarcic, considera "sumamente desafortunada". "Retirarse de esta lucha global supone dejar a todos en la estacada", ha dicho en una entrevista a EL ESPAÑOL.

El presidente norteamericano ha intensificado su guerra de declaraciones con China, a la que acusa de crear el coronavirus en un laboratorio de Wuhan. A su vez, el Gobierno chino se ha quejado en Bruselas de que se le culpe de desinformación sobre su responsabilidad en el brote, lo que podría explicar la ausencia del primer ministro en la conferencia de donantes de Von der Leyen.

En representación de Estados Unidos sí ha estado la Fundación Bill y Melinda Gates, que ha puesto 100 millones de euros; así como el presidente de la Academia de Medicina de EEUU, Victor Dzau, que fue quien pidió a Von der Leyen organizar el evento. La cantante Madonna ha cerrado la maratón con una donación de 1 millón de euros. Hasta el último minuto, Von der Leyen confió en que Trump enviaría a alguien de su administración.

Al margen de las ausencias destacadas, la UE ha exhibido un notable poder de convocatoria. En la conferencia ha participado Arabia Saudí en tanto que presidencia de turno del G-20 (457 millones de donación), Japón (762 millones), Canadá (551 millones), Australia (205 millones), Israel (55 millones) o el Reino Unido post-brexit (547 millones).

"Es la humanidad contra el virus. Estamos juntos en esto y juntos venceremos", ha dicho el primer ministro británico, Boris Johnson, recién recuperado de un caso grave de coronavirus.

Pero el grueso de las contribuciones (más de 4.000 millones) han venido de los propios Estados miembros, encabezados por Francia (1,5 billones) y Alemania (525 millones). El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado una aportación de 125 millones, mientras que Italia pondrá 71,5 millones. Para Sánchez, la prioridad debe ser "impedir que aumente la desigualdad como consecuencia de esta pandemia" y "salir de la crisis sin dejar a nadie atrás".

Entre un telemaratón y Eurovisión

El formato de la conferencia de donantes ha sido una mezcla entre un telemaratón y Eurovisión, pero sin la diversión de las actuaciones musicales. La presidenta de la Comisión ejercía de maestra de ceremonias en Bruselas y daba paso a las capitales, en las que cada líder presumía de su gestión de la crisis y anunciaba su aportación al fondo para la vacuna del Covid-19 (en directo o grabados), como si fueran los puntos del festival.

No han faltado los saludos en cada idioma, ni el marcador central en Bruselas, ni las ráfagas musicales de separación, ni los problemas técnicos en las conexiones, ni las frases cliché -Ustedes están lejos, pero cerca de nuestros corazones, le ha espetado Von der Leyen al primer ministro australiano-, ni las alianzas regionales (los países del grupo de Visegrado han anunciado una contribución conjunta de 3 millones de euros).

La primera ministra serbia se ha despedido con un Que la fuerza te acompañe, en referencia al día de Star Wars. El momento más surrealista ha sido cuando el embajador de China ante la UE ha intervenido en su lengua y sin interpretación. La cara que ha puesto la presidenta de la Comisión lo decía todo.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha avisado de que para garantizar el acceso de todo el mundo a la vacuna del Covid-19 hará falta al menos 5 veces la cantidad recaudada hasta ahora. El virus ha contagiado ya a 3,3 millones de personas y ha provocado 230.000 muertos en todo el mundo. "Nadie está a salvo hasta que todos estemos a salvo", subraya Guterres.

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