Bruselas

Han pasado ya cinco meses desde que los jefes de Estado y de Gobierno de la UE designaron con nocturnidad a Ursula von der Leyen presidenta de la Comisión Europea. Un periodo en el que ha vivido muchos momentos difíciles. La Eurocámara ratificó su elección por un margen mínimo de apenas 9 votos de diferencia y luego tumbó a tres de sus comisarios. Los eurodiputados se revolvieron incluso contra los nombres que ella eligió para las carteras de su equipo. El brexit se cruzó en su camino con la negativa de Boris Jonhson a enviar un comisario británico. Y tampoco han faltado polémicas personales, como su decisión de vivir en un minipiso dentro de la sede de la Comisión en Bruselas

Pero la ex ministra de Defensa alemana ha resistido todos los embates y este miércoles ha superado el último escollo en su camino con la votación de investidura de su colegio de comisarios, en el que figura Josep Borrell como vicepresidente y Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad. El Parlamento Europeo ha dado luz verde a la nueva Comisión por 461 votos a favor, 157 en contra y 89 abstenciones.

Von der Leyen podrá por fin tomar posesión el 1 de diciembre, con un mes de retraso respecto a los plazos previstos. Su mandato durará cinco años. El primer acto oficial como presidenta del Ejecutivo comunitario será un discurso el lunes en Madrid en la conferencia sobre el cambio climático.

La Comisión Von der Leyen -casi paritaria (15 hombres y 12 mujeres)- se sustenta en una gran coalición ampliada formada por el Partido Popular Europeo, los socialistas y el grupo liberal Renew (al que está adscrito Ciudadanos). La presidenta electa ha tenido que hacer cesiones importantes a los socialistas para ganarse su respaldo, como un salario mínimo en toda la UE, un seguro europeo de paro, un Pacto Verde Europeo o más flexibilidad en las reglas presupuestarias.

Pero sus promesas no han convencido a los Verdes (que se abstienen) ni al Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria (donde está Unidas Podemos), que ha votado en contra. También han rechazado a Von der Leyen el grupo de ultraderecha Identidad y Democracia (el de Marine Le Pen y Matteo Salvini), mientras que los Conservadores y Reformistas Europeos se han dividido. (Vox, adscrito a este grupo, ha votado en contra de Von der Leyen).

Se trata en todo caso de una investidura con nota. La nueva presidenta de la Comisión ha superado ampliamente el número de votos de su antecesor, Jean-Claude Juncker (423 a favor, 209 en contra y 67 abstenciones); aunque todavía se queda lejos de los números que lograron José Manuel Durao Barroso (478 a favor el primer mandato y 488 el segundo), Romano Prodi (510), o Jacques Santer (417 en una Eurocámara de 567 miembros).

Una estructura novedosa

La nueva Comisión tendrá una cúpula con tres vicepresidentes con poderes ejecutivos que proceden de las tres familias políticas que sostienen a Von der Leyen: la liberal danesa Margrethe Vestager, responsable de Competencia y digitalización; el socialista holandés Frans Timmermans, que dirigirá la lucha contra el cambio climático; y el conservador letón Valdis Dombrovskis, que se encargará de asuntos económicos y servicios financieros. 

Además de los tres vicepresidentes ejecutivos, el Ejecutivo comunitario tendrá otros cinco vicepresidentes. Borrell se encargará de coordinar a los comisarios de Asociaciones Internacionales (la finlandesa Jutta Urpilainen), Vecindad y Ampliación (el húngaro Olivér Várhelyi) y Gestión de Crisis (el esloveno Janez Lenarcic).

Los otros vicepresidentes son el griego Margaritis Schinas (el nombre de cuya cartera se ha cambiado a Promover el Estilo de Vida Europeo); la checa Vera Jourova (Valores y Transparencia); el eslovaco Maros Sefcovic (Relaciones Institucionales y Previsión); y la croata Dubravka Suica (Democracia y Demografía).

"Hoy, aquí en el corazón de esta democracia europea, les pido su apoyo para un nuevo comienzo para Europa", ha dicho Von der Leyen en su discurso de investidura ante el pleno. "Nosotros estamos preparados. Europa está preparada. Mi mensaje es simple: pongámonos a trabajar", ha señalado.

Una intervención que ha sido criticada por su carácter monótono y repetitivo y su falta de aliento poético o al menos de un tono capaz de generar entusiasmo. De hecho, la presidenta electa se ha limitado a repetir los pilares fundamentales de su programa para los próximos cinco años:

El equipo de comisarios de Von der Leyen, con Borrell en tercera fila Parlamento Europeo

UNA COMISIÓN GEOPOLÍTICA. Von der Leyen ha dibujado un panorama internacional sombrío, "un mundo inestable en el que muchos poderes sólo hablan el lenguaje de la confrontación y el unilateralismo". En este contexto, la UE debe dar un paso adelante. "El mundo necesita nuestro liderazgo más que nunca. Que sigamos comprometidos con el mundo como poder responsable. Que seamos una fuerza para la paz y el cambio positivo", sostiene la presidenta electa, que se ha mostrado "feliz de tener a un diplomático tan experimentado como Josep Borrell en nuestro equipo". "Mi Comisión no tendrá miedo de hablar el lenguaje de la confianza y la asertividad. Pero lo haremos a nuestra manera, a la manera europea", ha apuntado.

UN PACTO VERDE EUROPEO. La protección del clima es "una cuestión existencial para "Europa", ha resaltado Von der Leyen, que pone como ejemplo la inundación de Venecia, los incendios en Portugal o la sequía que ha hecho que se pierdan las cosechas en Lituania. El Pacto Verde Europeo que tiene previsto presentar durante sus primeros 100 días de mandato permitirá recortar las emisiones y alcanzar la neutralidad climática en 2050 y a la vez crear empleo. La presidenta electa ha confirmado además un "mecanismo de transición" para ayudar a las regiones más dependientes de los combustibles fósiles.

IMPULSO A LA DIGITALIZACIÓN. La UE debe invertir más en investigación, científicos e infraestructuras para dominar las tecnologías clave de la era digital, como la informática cuántica, la inteligencia artificial o el blockchain. Von der Leyen se ha fijado además como prioridad la protección de la identidad digital de las personas, así como la ciberseguridad y la puesta en marcha de una estrategia de datos.

MÁS FLEXIBILIDAD PRESUPUESTARIA. "La economía europea se ha recuperado de una de las peores crisis económicas y financieras desde el final de la Segunda Guerra Mundial. El mercado laboral sigue fuerte y el paro continúa cayendo. No obstante, con nubarrones formándose en el horizonte, Europa debe prepararse para lo que está por venir". Von der Leyen reclama en concreto completar la unión económica y monetaria para aumentar su resistencia y "usar la flexibilidad que permite el Pacto de Estabilidad y Crecimiento para dejar tiempo y espacio a nuestras economías para que crezcan".

UNA REFORMA DE LA POLÍTICA MIGRATORIA. La presidenta electa de la Comisión no ha dado pistas sobre cómo pretende resolver uno de los problemas que ha provocado más divisiones entre los Estados miembros en la pasada legislatura. "Europa siempre dará cobijo a los que necesitan protección internacional", ha proclamado. Al mismo tiempo, los migrantes económicos que no tienen derecho a quedarse deberán ser repatriados a sus países de origen. Y la UE debe reforzar sus fronteras exteriores para recuperar el espacio Schengen, ha defendido.

UN PLAN EUROPEO PARA VENCER AL CÁNCER. En el único momento personal de su discurso, Von der Leyen ha explicado que durante su infancia en Bruselas, su hermana pequeña murió de cáncer a los 11 años. "Recuerdo el absoluto sentimiento de desamparo de mis padres, pero también del personal médico que cuidó de ella con tanto cariño", ha explicado. Europa debe asumir el liderazgo en la lucha contra el cáncer y para ello ha anunciado un plan que se presentará a principios de 2020.

Noticias relacionadas