Bruselas

El secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, se ha presentado este lunes de improviso y sin ser invitado en la reunión mensual de Ministros de Asuntos Exteriores de la UE. Pretendía convencerles del riesgo de las "declaraciones y actuaciones amenazantes" de Irán. La visita sorpresa no ha sentado muy bien a los socios europeos, que apenas podían disimular su incomodidad y han rechazado que participara  en el encuentro.

"Nos avisaron por la noche de que iba a cambiar sus planes de viaje y a hacer una parada en Bruselas", ha explicado la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, que ya a primera hora hablaba de una agenda muy cargada para justificar el desaire al enviado de Trump. "Pompeo ha venido a Bruselas a buscar la foto de que Europa y EEUU están unidos contra Irán. Nosotros le hemos dicho que no y hemos seguido con nuestro plan", ha confesado un diplomático europeo al Wall Street Journal

La Casa Blanca de Donald Trump intenta así redoblar la presión sobre sus socios europeos para que rompan el acuerdo nuclear con Teherán, considerado el mayor logro de la diplomacia comunitaria y un pilar clave para garantizar la seguridad de la UE. Estados Unidos se salió hace ahora un año del pacto de forma unilateral y ha activado varias rondas de sanciones contra Irán que afectan también a las empresas europeas que hacen negocios con el régimen de los ayatolás, muchas de las cuales se han marchado del país.

El presidente iraní, Hasán Rohani, amenazó la semana pasada con reanudar el enriquecimiento de uranio  si la UE no cumple su promesa de proteger los sectores petrolero y bancario de Irán frente a las sanciones norteamericanas. Un ultimátum que tampoco ha gustado nada en Bruselas.

El viaje relámpago de Pompeo ha disparado de nuevo la tensión entre la UE y EEUU. Descartada su intervención en la reunión a Veintiocho, el secretario de Estado se ha tenido que conformar con una serie de reuniones bilaterales en los márgenes con Mogherini y varios ministros. Ni siquiera ha comparecido ante la prensa.

Riesgo de escalada militar

"Es cierto que la postura de Estados Unidos de aumentar la presión y las sanciones no es lo mejor para nuestros intereses", ha admitido el ministro de Exteriores francés, Jean-Yves Le Drian, a su llegada a Bruselas.

Su homólogo británico, Jeremy Hunt, teme incluso que el enfrentamiento entre Washington y Teherán acabe en guerra. "Estamos muy preocupados por el riesgo de que se produzca un conflicto por accidente, con una escalada que ninguna de las dos partes desea realmente pero que podría acabar en un conflicto", ha señalado.

Reino Unido, Alemania y Francia -las tres potencias europeas firmantes del acuerdo nuclear con Irán junto con China y Rusia- han celebrado una reunión de emergencia en  Bruselas en un último intento de salvar el pacto.

"El acuerdo nuclear ha sido y continua siendo para nosotros un elemento clave en la arquitectura de no proliferación, tanto a nivel mundial como en la región. Vamos a continuar apoyándolo todo lo que podamos con todos nuestros instrumentos y con toda nuestra voluntad política", ha dicho Mogherini.

"Mike Pompeo ha escuchado claramente de nuestra parte que estamos viviendo un momento crucial y delicado en el que la actitud más responsable debe ser la máxima contención y evitar cualquier escalada militar", ha insistido la jefa de la diplomacia europea.

"Debemos asegurarnos de que no acabamos colocando de nuevo a Irán en la senda de la renuclearización. Porque si Irán se convierte en una potencia nuclear, sus vecinos también querrán ser potencias nucleares. Esta ya es la región más inestable del mundo y eso sería un enorme paso en la dirección equivocada", sostiene Hunt.

"Este acuerdo nuclear es para nosotros la base para evitar que Irán adquiera un arma nuclear en el futuro, que es algo existencial para nuestra seguridad en Europa. En mi reunión bilateral con Mike Pompeo le he dejado claro nuestra inquietud sobre la tensión en la región", ha señalado el jefe de la diplomacia alemana, Heiko Maas.

Borrell conversa con Federica Mogherini durante la reunión de Exteriores de la UE UE

Maas ve urgente que la UE ponga en marcha de una vez la empresa financiera para que las compañías europeas puedan seguir trabajando en Irán pese a las sanciones de EEUU. Una iniciativa que lleva un año de retraso y a la que España sopesa ahora sumarse, según ha dicho el ministro de Exteriores, Josep Borrell.

La desintegración del acuerdo nuclear "sería una derrota de la diplomacia y una derrota de los esfuerzos que se han hecho para conseguir que Irán no se convierta en una potencia nuclear y que al mismo tiempo no se le apliquen unas sanciones que sin duda coartan gravemente su desarrollo", ha subrayado Borrell. "Lamentamos que el presidente Trump haya roto ese delicado equilibrio y esperemos que no se rompa del todo", ha agregado.

Desacuerdo entre la UE y EEUU sobre Venezuela

El acuerdo nuclear con Irán no es el único foco de conflicto entre Bruselas y Washington. Desde su llegada al poder, Trump ha mostrado un desprecio constante hacia la UE, a la que tacha de "enemigo" de EEUU, y ha exhibido su cercanía con las fuerzas populistas y eurófobas que tratan de destruirla desde dentro. Este mismo lunes ha recibido en la Casa Blanca al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, expedientado por la UE por poner en riesgo el Estado de derecho.

Una de las primeras decisiones del ex magnate inmobiliario fue la de retirarse del acuerdo de París para combatir el cambio climático y también ha impuesto recargos arancelarios al acero y al aluminio europeos aduciendo motivos de "seguridad nacional". La administración estadounidense acaba de mandar una carta a Bruselas en la que reprocha a la UE su intención de desarrollar una capacidad autónoma en materia de defensa. 

"Como ministro de Asuntos Exteriores, me ha tocado una época en la que los desencuentros entre Europa y EEUU son mucho más importantes y numerosos que en  el pasado", ha lamentado Borrell. "Tenemos un presidente en EEUU que está alterando los equilibrios geoestratégicos, que está denunciando los grandes acuerdos internacionales de carácter global, desde el cambio climático al acuerdo con Irán, hasta el acuerdo de armas nucleares de alcance medio, que está planteando continuamente en Venezuela la posibilidad de una intervención militar", ha relatado.

Los ministros de Exteriores de la UE han discutido de nuevo este lunes la crisis en Venezuela. Frente a la amenaza de intervención militar por parte de Trump, que según Borrell no es "inminente", los europeos rechazan "cualquier forma de violencia" y apuestan por una "salida política, pacífica y democrática" que pasaría por la organización de elecciones.

La reunión entre Mogherini y Pompeo UE

Mogherini le ha explicado a Pompeo que el Grupo de Contacto Internacional creado por la UE y varios países latinoamericanos tiene previsto enviar en los próximos días una misión política a Caracas para plantear a todos los actores una serie de opciones y  alternativas para organizar los comicios. "He visto mucho interés por su parte. No se ha mencionado una intervención militar", ha dicho la jefa de la diplomacia europea.

El siguiente encontronazo entre la UE y EEUU espera ya a la vuelta de la esquina. Trump debe decidir antes del 18 de mayo si impone recargos arancelarios del 25% a los coches importados desde Europa escudándose de nuevo en motivos de seguridad nacional. En Bruselas se temen lo peor y ultiman una lista de productos estadounidenses para aplicar represalias.

"Ya estamos preparando los posibles productos que estarían en esa lista", ha dicho este lunes la comisaria de Comercio, la liberal sueca Cecilia Malmström, en una entrevista a Bloomberg Television. "En el momento en el que esto ocurra (los aranceles a los coches) -si es que ocurre, porque todavía espero no-, entonces nosotros publicaremos esa lista", ha explicado. Esta medida haría estallar la precaria tregua comercial que Trump firmó con el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, en julio del año pasado.