Bruselas

El nuevo Gobierno populista italiano ha bloqueado los acuerdos de la cumbre de la UE que se celebra en Bruselas en una maniobra para forzar a sus socios comunitarios a atender sus peticiones en materia migratoria. "Italia ya no necesita palabras y declaraciones de solidaridad, necesitamos hechos concretos", ha reclamado al resto de líderes europeos el primer ministro, Giuseppe Conte.

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Los jefes de Estado y de Gobierno de los 28 tenían previsto aprobar durante la tarde de este jueves las conclusiones del Consejo Europeo sobre seguridad y defensa, innovación, comercio y política exterior, los temas que se han abordado al principio de la reunión. El texto sobre migración se dejaba para la madrugada del viernes porque el debate iba a celebrarse durante la cena.

Pero para sorpresa del resto de líderes, el primer ministro italiano ha vetado en solitario la aprobación de estos acuerdos parciales. Alega que el texto no puede trocearse y debe aprobarse en su conjunto, cuando se haya cerrado la parte migratoria. "Nada está acordado hasta que todo está acordado", han explicado fuentes de la delegación italiana.

Conmoción en la cumbre

El gesto de Conte ha provocado "algo de conmoción" en la cumbre y ha alterado la agenda. Ha obligado a anular la rueda de prensa que tenían previsto dar el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y el de la Comisión, Jean-Claude Juncker. "Como un Estado miembro ha reservado su posición sobre el conjunto de las conclusiones, no se ha aprobado ninguna conclusión en esta fase", ha dicho el portavoz de Tusk.

"Por este motivo, la conferencia de prensa de los representantes institucionales de la UE se ha cancelado y se traslada a mañana (viernes) al término de la Eurocumbre", ha anunciado el portavoz. Los jefes de Estado y de Gobierno tienen previsto discutir sobre la inmigración durante la cena. Se prevé que el debate se prolongue hasta altas horas  de la madrugada

El primer ministro italiano anunció ya sus intenciones a su llegada al Consejo Europeo. ¿Qué pasará si el resto de socios rechazan las demandas de Roma? "Es una posibilidad que no quiero considerar, pero si llegamos a ese punto, por lo que a mi se refiere, no tendremos conclusiones consensuadas", contestaba Conte.

Roma pide más solidaridad

Aparte de más mano dura para combatir las entradas irregulares, el primer ministro italiano quiere que la UE asuma el plan migratorio que presentó en la minicumbre del pasado domingo. Roma reclama a sus socios más solidaridad para hacer frente a la presión migratoria que llega desde el Mediterráneo Central. Cualquier desembarco de migrantes en Italia debe considerarse un desembarco en la UE y por tanto las personas que llegan deben repartirse entre los Estados miembros.

Las autoridades italianas reclaman además a Bruselas que conceda más ayudas a Libia y a los países del norte de África para que frenen la salida de migrantes, aunque eso signifique reducir el apoyo a Turquía por la acogida de refugiados sirios. La UE tiene pendientes de desbloquear 500 millones al fondo dedicado a África y 3.000 millones para Turquía, pero los Estados miembros todavía no han aportado el dinero necesario.

Es improbable que el resto de países de la UE acepten las peticiones de Italia. Los países del Este (en particular Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia) rechazan las cuotas obligatorias de refugiados. Y los países del Norte se oponen a abolir como reclama Roma el reglamento de Dublín, según el cuál el primer país de entrada es el que debe hacerse cargo de un demandante de asilo.

Merkel, sin salvavidas

El veto de Italia en la cumbre deja de momento sin cobertura a la canciller alemana, Angela Merkel, en situación de extrema debilidad por el enfrentamiento con su Horst Seehofer. Seehofer -de la CSU bávara, partido hermano de la CDU de Merkel- le ha dado de plazo hasta el fin de semana para que encuentre una solución en la UE al problema de los "movimientos secundarios" de refugiados por territorio comunitario. De lo contrario, amenaza con tomar medidas unilaterales para rechazar en frontera a los migrantes que hayan solicitado asilo en otro Estado miembro, lo que podría hacer caer el Gobierno alemán.

La canciller busca cerrar en este Consejo Europeo acuerdos bilaterales y trilaterales con los países de entrada para devolver a los demandantes de asilo. El primer ministro griego, Alexis Tsipras, ya ha dicho al FT que está dispuesto a ayudar a Merkel. "Debemos mostrar solidaridad especialmente a Alemania, que está sufriendo ahora una crisis política", ha asegurado también el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Pero Italia no ha dado ningún signo de querer rescatar a la canciller.