Bruselas

El Parlamento Europeo no está nada satisfecho con la lentitud de las negociaciones del brexit. Durante la cuarta ronda de diálogo, que ha concluido este jueves, al menos ha mejorado el ambiente gracias a las concesiones que la primera ministra británica, Theresa May, hizo en su discurso de Florencia. Pero sigue sin "haber progresos suficientes" en el divorcio. Por eso, la Eurocámara pedirá la semana que viene a los líderes europeos que aplacen la segunda fase del brexit: la discusión sobre el futuro acuerdo comercial entre la UE y Reino Unido y el periodo transitorio, que en principio estaba previsto empezar en octubre.

También el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, ha descartado este viernes durante la cumbre informal de Tallinn (Estonia) que se pase a la siguiente etapa del brexit en octubre salvo "milagro". "A finales de octubre no tendremos progresos suficientes", ha dicho. 

"El Parlamento considera que en la cuarta ronda de negociaciones todavía no se han logrado progresos suficientes sobre los derechos de los ciudadanos, Irlanda y el norte de Irlanda y el cumplimiento de las obligaciones financieras de Reino Unido (la factura del brexit)", sostiene también el borrador de resolución que aprobará el pleno de la Eurocámara el próximo martes 3 de octubre. El texto saldrá adelante sin problemas porque lleva la firma de los cinco grupos principales: populares, socialistas, liberales, izquierda radical y verdes.

La resolución de la Eurocámara supone un duro revés para May, que esperaba que su discurso de Florencia desatascara de inmediato las negociaciones. Reino Unido necesita que sus relaciones futuras con la UE se definan cuanto antes para evitar una fuga y relocalización en el continente de empresas alarmadas por el impacto del brexit. La primera ministra británica ha pedido a sus socios europeos una prórroga, un periodo transitorio de dos años tras el brexit, con el fin de dar tiempo a empresas y ciudadanos a adaptarse.

El borrador pactado por los principales políticos "solicita al Consejo Europeo que, salvo que haya un avance decisivo en las tres áreas (del divorcio) durante la quinta ronda de negociación, decida en su reunión de octubre posponer su evaluación sobre si se han hecho progresos suficientes". La siguiente ronda de diálogo está programada para la semana del 9 de octubre.

Según el calendario original, los líderes europeos debían aprobar en la cumbre del 19 y 20 de octubre el paso a la segunda fase del brexit. Pero lo más probable ahora es que la decisión se aplace al menos hasta diciembre. El resultado es que apenas quedarán nueve meses para definir las relaciones futuras entre la UE y Reino Unido, así como el periodo transitorio. El resto de tiempo, hasta la salida el 29 de marzo de 2019, se necesita para ratificar el acuerdo de divorcio. Este pacto debe ser aprobado también por la Eurocámara, por lo que su opinión es determinante.

Europeos amenazados con la deportación

"La primera ministra May ha abierto la puerta a realizar progresos con su discurso en Florencia. Pero nos gustaría que el Gobierno de Reino Unido aportara una mayor claridad. Todavía estamos esperando respuestas en cuestiones vitales", se ha quejado el portavoz de la Eurocámara para el brexit, Guy Verhofstadt

Por lo que se refiere a los derechos de los 3,2 millones de europeos que residen en Reino Unido, la resolución sostiene que las garantías ofrecidas hasta ahora por Londres "se quedan cortas". El Parlamento expresa su "preocupación" por las "lamentables prácticas administrativas" y los casos de "discriminación" en Reino Unido hacia los ciudadanos comunitarios. De hecho, Verhofstadt ha escrito a la ministra de Interior, Amber Rudd, quejándose de las amenazas de deportación a europeos. "Esto debe parar", avisa.

A la Eurocámara también le parecen insuficientes los planes de May para salvaguardar el acuerdo de paz del Viernes Santo en el Ulster. En cuanto a la factura de salida, que Bruselas cifra en 100.000 millones de euros, la resolución critica que "la ausencia de propuestas claras (por parte de la delegación británica) ha impedido seriamente las negociaciones". 

El negociador de la UE, Michel Barnier, comparte plenamente el análisis pesimista del Parlamento sobre la marcha del diálogo con Londres. A su juicio, se necesitarán todavía "varias semanas o incluso meses" para pasar a la segunda fase del brexit. "Veo positivo que el discurso de Theresa May haya permitido desbloquear la situación y dar una nueva dinámica a estas negociaciones. Pero todavía estamos lejos de alcanzar el momento en que podamos constatar progresos suficientes", ha dicho durante la rueda de prensa final de la cuarta ronda de diálogo.

Su homólogo británico, David Davis, ha hecho de la necesidad virtud y ha puesto todo el énfasis en los escasos avances logrados esta semana. Se han dado "pasos decisivos hacia adelante", sostiene. No obstante, no ha ocultado su deseo de cuanto antes "hablar sobre el futuro" y, especialmente, sobre el periodo de transición. "Estoy seguro de que (la prórroga) podría acordarse rápidamente, una vez que Michel tenga un mandato para explorarla con nosotros", ha afirmado.

Pero la Eurocámara avisa de que esta prórroga no le saldrá gratis a Reino Unido. Durante estos dos años, hasta marzo de 2021, deberá mantener la libre circulación de personas, aceptar la jurisdicción del Tribunal de Justicia de Luxemburgo y seguir haciendo aportaciones al presupuesto comunitario. La única diferencia es que Londres ya no tendrá ni voz ni voto en la elaboración de las leyes de la UE que sí estará obligada a aplicar.