Bruselas

El centrista Emmanuel Macron es el único candidato a las presidenciales francesas que en campaña ha hecho gala de su fervor europeístahasta el punto de exhibir sin complejos en sus mítines la bandera de la UE. Por eso, los dirigentes comunitarios han acogido este lunes con alivio e incluso euforia su victoria en la primera vuelta. Más si cabe porque ha derrotado a la líder del ultraderechista Frente Nacional, Marine Le Pen, cuyo objetivo declarado es destruir la Unión. Y también porque todas las encuestas pronostican que ganará por amplio margen la segunda vuelta el 7 de mayo.

En Bruselas se considera que la explosión populista que tuvo su punto álgido el año pasado con la victoria del brexit y la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos podría estar remitiendo en 2017. En los comicios holandeses de marzo, el primer ministro, el liberal Mark Rutte, se impuso al islamófobo y antieuropeo Geert Wilders. Ahora, Macron ha ganado en la primera vuelta de las elecciones francesas frente a Le Pen. Y en Alemania pierden fuelle los populistas de AfD y los dos candidatos favoritos, Angela Merkel y Martin Schulz, son abiertamente europeístas.

Saltándose su tradicional compromiso de no interferir en las elecciones nacionales, los líderes europeos se han apresurado a tomar posición y a cerrar filas en torno a Macron. En un gesto totalmente inusual entre dos vueltas electorales, el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, ha llamado por teléfono a Macron para felicitarle por los resultados y desearle buena suerte en la segunda vuelta.

El portavoz de Juncker, Margaritis Schinas, no ha visto ninguna contradicción en esta celebración a deshora. "Había pocas alternativas, lo que explica la llamada del presidente: se trataba de elegir entre la defensa de lo que encarna Europa (Macron) y la opción que pretende la destrucción de Europa (Le Pen)", ha sostenido Schinas. 

Una Europa más fuerte

Por su parte, el comisario de Asuntos Económicos, el socialista Pierre Moscovici, ha tachado de "terrible noticia" la presencia de Le Pen en la segunda vuelta y ha reclamado una "gran victoria" para el candidato centrista. "Macron lleva los colores de todos los demócratas y los proeuropeos. No debe faltarle ningún voto", ha dicho a la radio BFM Business. Moscovici ya se había distanciado del candidato de su partido, Benoît Hamon, y tenía previsto votar a Macron.

Tampoco el Gobierno alemán se ha molestado en disimular su preferencia por el aspirante de En Marcha. Ya antes de la primera vuelta, su ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, había manifestado que si fuera francés votaría a Macron y no a François Fillon, el candidato de su familia política, el PP Europeo. Tras conocerse su victoria, el portavoz de la canciller Merkel le ha felicitado por su apuesta por "una Europa más fuerte" y le ha deseado suerte para el 7 de mayo.

Para el ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, la victoria de Macron sería "una buena noticia" porque "tiene un proyecto para Europa que es el que más se parece al que tiene el Gobierno español", según ha dicho en una entrevista a la Cadena Ser.

Tanto los populares como los socialistas europeos, los dos partidos tradicionales que han quedado fuera de la segunda vuelta de las presidenciales francesas, han expresado su apoyo a Macron frente a Le Pen. "Ahora Francia debe hacer un frente común con Macron para derrotar a Le Pen", ha afirmado el líder del grupo socialista, Gianni Pittella. "Todos los demócratas deben cerrar filas contra los radicales y populistas", ha reclamado el conservador Manfred Weber.

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