El Servicio de Inteligencia de Corea del Sur (NIS) investiga la posible existencia de un hermano o hermana menor de Kim Ju-ae, hija del líder norcoreano, Kim Jong-un. Sería el tercer vástago que habría tenido el dictador con su esposa Ri Sol-ju, aunque únicamente su hija está considerada como la heredera de su poder.
"Actualmente, consideramos que Kim Ju-ae se encuentra en la etapa de sucesora designada, y estamos procesando la información que apunta a la existencia de un hermano menor de sexo desconocido", afirmó un representante de la Inteligencia de Corea del Sur en respuesta a consultas de la prensa, recoge el canal Chosun.
Anteriormente, los servicios de Inteligencia de Seúl habían indicado que el matrimonio podría tener tres hijos nacidos en torno a 2010, 2013 y 2017, y que Kim Ju-ae sería la segunda. El hermetismo de Pionyang, no obstante, mantiene la incertidumbre sobre su orden de nacimiento y la falta de información sobre la estructura de la familia gobernante.
Sin embargo, aunque la sociedad norcoreana siga siendo patriarcal, Corea del Sur descarta que un posible hermano mayor o menor puedan desbancar a Kim Ju-ae como favorita de su padre. "Incluso si existieran, no están en posición de convertirse en sucesor", declaran, sin abundar en detalles.
En los últimos meses, la hija de Kim, que se cree que tiene aproximadamente trece años, ha incrementado de forma notable su presencia en eventos clave en el país asiático. La Inteligencia surcoreana apunta que está en proceso de ser preparada para la sucesión.
La multiplicación de apariciones de la adolescente choca con las reticencias que podrían presentarse en el círculo familiar o militar -intrínsecamente ligados al poder en Pionyang- si Kim, de 46, designa oficialmente a una mujer como sucesora. Eso llevó a la teoría de que ella podría estar sirviendo de 'escudo humano' para su hermano mayor.
Kim Ju-ae acompaña a su padre en la botadura del destructor Kang Kon.
"La barrera más inmediata e insuperable es la naturaleza patriarcal profundamente arraigada de Corea del Norte", escribe Mitch Shin, corresponsal especializado en la península coreana para The Diplomat y citado por The Guardian.
Shin apuntaba a que el país "funciona más como una monarquía neoconfuciana que como un Estado socialista", y que para la envejecida cúpula militar, "jurar lealtad absoluta y de vida o muerte a una mujer joven es una anomalía estructural que amenaza la lógica interna del régimen".
Otros analistas, en cambio, creen que Kim sí apuesta por un cambio cultural encarnado en su hija. Shreyas Reddy, corresponsal de NK News, señala que "la manera en que los medios estatales retratan el afecto de Kim hacia su hija" podría desvelar una estrategia para presentarlo como "una figura paterna amorosa para toda la nación".
La importancia del linaje
Aunque se trata de un estado socialista, la dinastía Kim justifica la transmisión hereditaria del poder en el mito del monte Paektu, la cima más alta de la península. Ahí es donde la mitología cuenta que el ‘Señor de los Cielos’ depositó a su hijo Hwanung para gobernar a los hombres. Su hijo, Dangun, fundó el primer reino coreano cerca de la actual Pionyang.
El régimen se apropió del mito. Según la historia oficial, Kim Il-sung, el abuelo del líder actual, estableció en Paektu su cuartel general, desde donde combatió al invasor japonés para convertirse en el héroe que liberó a Corea.
Sin embargo, el problema para Kim Jong-un es su condición de hijo ilegítimo. Su madre, Ko Yong-hui, era la concubina favorita de su padre, el dictador Kim Jong-il y pertenecía a la casta más baja de la sociedad norcoreana. Y siempre ha existido la amenaza de que los militares pudieran optar por otros descendientes más "puros".
El actual líder ha tratado de afianzar su vínculo afirmando que Kim Jong-il nació en el monte Paektu, en una pequeña cabaña del campo guerrillero, rodeado de señales celestiales: una estrella doble y un arcoíris. Los historiadores, sin embargo, documentan que en realidad nació lejos de allí, en una base militar soviética en Siberia.
En cuanto a su progenitora, no tiene ningún monumento o institución a su nombre, al contrario que la abuela y la bisabuela del actual líder, consideradas 'madres de Corea'. Se la menciona únicamente como 'madre respetada' y, según el medio surcoreano Daily NK, "ciertos episodios de su vida se consideran secreto de Estado".
El mismo desafío a las convenciones que supuso la llegada al poder de Kim Jong-un puede estar inspirándole ahora a apostar por su hija. Desde su presentación en 2022, la prensa oficial ha pasado de llamarla 'hija amada' a 'hija respetada' y finalmente, 'gran guía', un término reservado para los máximos líderes y sucesores.
