El presidente estadounidense Donald Trump ha movido ficha y ha pedido personalmente este jueves a Elon Musk que levantase las restricciones al uso de Starlink por parte de Ucrania,
Según informó el jueves el Wall Street Journal, citando a funcionarios estadounidenses, el sistema Starlink comenzó a funcionar con mayor normalidad tras la conversación entre ambos.
Fue el propio CEO de Space X quien ordenó limitar la velocidad de conexión de los satélites Starlink utilizados por Kiev para su defensa, restricción que ya denunció la semana pasada el presidente de ese país, Volodímir Zelenski.
Las limitaciones han afectado a terminales utilizados por las Fuerzas Armadas ucranianas para mantener conectados drones de ataque e interceptores.
La pérdida de comunicación deja a estas plataformas sin capacidad para recibir órdenes, transmitir imágenes o ajustar su trayectoria durante una misión, reduciendo su eficacia frente a las fuerzas rusas.
La preocupación de Kiev no se limita únicamente a Starlink. Zelenski también ha denunciado dificultades para recibir información de inteligencia sobre misiles balísticos rusos.
Según el presidente ucraniano, en estas últimas semanas, las alertas no llegaron con la antelación necesaria y los proyectiles fueron detectados cuando ya se encontraban cerca de sus objetivos. Es decir, ya los tenían encima y no tenían capacidad de reacción.
Además, ha reprochado en las últimas semanas en público que EEUU está retrasando la entrega a Ucrania de misiles interceptores para sistemas Patriots que su Ejército necesita de forma urgente para proteger sus infraestructuras de los misiles balísticos rusos.
El líder ucraniano ha atribuido estas limitaciones en la asistencia de EEUU a la supuesta intención de la Administración Trump de que Ucrania capitule ante Rusia.
Washington ha rechazado que se haya producido una suspensión completa del intercambio de inteligencia, y el propio Trump ha asegurado que EEUU continúa compartiendo información con Ucrania.
