Paolo Fava
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El Pentágono ha anunciado que retransmitirá en vivo y por streaming la primera ejecución por pelotón de fusilamiento realizada por el ejército en décadas, lo que permitirá al público presenciar la muerte del exmilitar radicalizado Nidal Hassan, que asesinó a 13 personas en un tiroteo en Fort Hood en 2009.

"Nos aseguraremos de que la gente pueda verlo, de que sea público, porque la gente debe entender que hay consecuencias graves para estas cosas", declaró el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en el pódcast del ultraderechista Jack Posobiec.

El anuncio ha provocado reacciones de rechazo a ambos lados del espectro político. Más allá de calificarlo de "barbarie", varias voces en EEUU han advertido que esto equivaldría a conceder a Hasan -que quedó parapléjico en el tiroteo y se encuentra en silla de ruedas- el martirio al que aspiraba al radicalizarse como yihadista,

El secretario interino del Ejército, Adam Telle, fijó la fecha de la ejecución de Hasan para el 3 de diciembre a la una de la tarde en la misma base de Texas en la que cometió la matanza. Fue condenado en julio de 2013 por 13 cargos de asesinato premeditado y 32 cargos de intento de asesinato.

Durante su juicio castrense, el antiguo psiquiatra del Ejército de 56 años declaró que su objetivo eran los soldados que iban a desplegarse en Afganistán porque "iban a participar en una guerra ilegal".

El día del tiroteo, atacó primero el centro médico de Fort Hood, disparando contra los militares que se encontraban allí para pasar las revisiones médicas antes de su despliegue.

Nidal Hasan, el autor del ataque más mortal en una base de EEUU, en una imagen de 2009. Reuters

A continuación, persiguió a los soldados por la puerta trasera del centro mientras huían y se enfrentó a la Policía, con la que intercambió disparos hasta resultar herido.

La investigación posterior determinó que Hasan había mantenido contactos con el clérigo radical Anwar al Awlaki, quien se convirtió en una figura destacada de Al Qaeda en la península arábiga.

La ejecución por pelotón de fusilamiento sería la primera de este tipo llevada a cabo por EEUU desde la Segunda Guerra Mundial. Hegseth afirmó que le gustaba "la mentalidad" estadounidense durante ese conflicto, "que consistía en ganar, en entender que cuando el enemigo te ataca, te mantienes firme".

Críticas e impedimentos legales

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos ha advertido que ejecutar de forma pública a una persona mediante una retransmisión en directo puede ser considerada como una forma equivalente a la tortura, un acto absolutamente prohibido por la legalidad internacional.



"Las ejecuciones públicas constituyen una pena cruel, inhumana o degradante", manifestó la portavoz del organismo, Ravina Shamdasani. "La retransmisión en directo de una ejecución equivale a una ejecución pública y supondría una violación de la prohibición absoluta de la tortura".

El senador republicano Thom Tillis calificó la medida como "más que repugnante". "Las ejecuciones públicas son lo que hacen las dictaduras opresivas como Irán y Afganistán. No debería ocurrir en América", publicó en su cuenta de la red X.

El senador demócrata Chris Murphy se mostró perplejo, declarando a la CNN, que las ejecuciones públicas son "medievales". "Es repugnante. ¿Qué está haciendo, imitar las ejecuciones del ISIS?", dijo Murphy. "¿En eso se ha convertido América? Es extraordinario".

El presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de EEUU también denunció el plan como una "promoción bárbara de una cultura de la muerte". "Nuestro Dios es el Dios de la vida. De ninguna manera se pueden condonar las acciones de Hassan, pero esta decisión debe ser reconsiderada", declaró el arzobispo Paul Coakley.

Incluso uno de los supervivientes del tiroteo, el sargento ahora retirado Alonzo Lunsford, se mostró a favor del pelotón de fusilamiento como método de ejecución de Hasan, pero rechazó también la transmisión por streaming. "No es algo que debería verse por entretenimiento", declaró a BBC.

Una transmisión pública en vivo de la ejecución de Hasan podría violar el reglamento del Ejército que rige la pena capital militar. El Reglamento 190-55 del Ejército especifica los tipos de personas autorizadas a presenciar una ejecución militar y prohíbe explícitamente que los menores de edad la vean.

Donald Trump ha aprobado el plan de retransmisión en directo y el pelotón de fusilamento, asegurando que es un "maníaco" que "se lo merece". Sin embargo, la Casa Blanca se ha negado a confirmar si el presidente de EEUU está a favor del streaming, remitíendose al Pentágono.

Ningún país ha emitido previamente una ejecución por streaming. Según Amnistía Internacional, las ejecuciones públicas han quedado restringidas en la actualidad principalmente a dos países: Afganistán bajo el régimen talibán e Irán.