D. Barreira
Publicada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores

La primera ejecución militar por fusilamiento en Estados Unidos desde la II Guerra Mundial será retransmitida en directo. Así lo ha confirmado Pete Hegseth, el jefe del Pentágono, revelando además que el excomandante del Ejército Nidal Malik Hasan, autor del ataque más mortal en una base estadounidense, será ejecutado el 3 de diciembre.

Hasan, condenado a muerte por matar a 13 personas y herir a otras 32 durante el tiroteo de 2009 en la base de Fort Hood, Texas, será fusilado en esa misma base por un pelotón integrado por soldados armados con fusiles. El secretario de Guerra ha asegurado que se garantizará que la población pueda contemplar el procedimiento.

Hegseth ha justificado la decisión al subrayar que debe conocerse que este tipo de actos tienen "consecuencias graves", según recogen los medios estadounidenses.

El Pentágono ha confirmado a través de un comunicado que el fusilamiento militar será emitido en vivo a través de un livestream. Un directo de este tipo tiene pocos precedentes y la difusión de vídeos de ejecuciones suele asociarse a grupos terroristas como el Estado Islámico.

Hegseth tampoco ha detallado cuántos soldados formarán el pelotón ni cómo serán seleccionados.

El secretario de Guerra ha señalado además que la ejecución se llevará a cabo a la una de la tarde, en Fort Hood, y ha considerado "obvio" que tenga lugar en la misma base donde Hasan perpetró el ataque el 5 de noviembre de 2009.

Al ser preguntado por una eventual última petición del condenado o por un contacto con el presidente estadounidense, Donald Trump, Hegseth se ha mostrado tajante: "No me importa. Lo veremos el 3 de diciembre".

La ejecución de Hasan, aprobada por Trump a recomendación de Hegseth, será la primera ejecución militar estadounidense desde 1961 y la primera por fusilamiento desde 1945.

Hasan, psiquiatra del Ejército de 56 años, fue declarado culpable en 2013 de 13 cargos de asesinato premeditado y 32 de intento de asesinato por el ataque, por los 32 heridos que dejó. Actualmente se encuentra recluido en la prisión militar de Fort Leavenworth, en Kansas.

La masacre ocurrió en el punto álgido de la lucha contra el terrorismo tras el 11-S. Hasan, entonces psiquiatra del Ejército con el rango de mayor, abrió fuego dentro del Centro de Preparación para Soldados de Fort Hood, donde militares esperaban para ser desplegados o regresar de misiones en el extranjero.

El terrorista, que gritó "Allahu Akbar" durante el ataque, también recibió un disparo y quedó parapléjico. La investigación posterior determinó que Hasan había mantenido contactos con el clérigo radical Anwar al Awlaki, quien se convirtió en una figura destacada de Al Qaeda en la península arábiga.