Paolo Fava
Publicada
Las claves

La visita del presidente chino a Washington no solo levanta críticas entre los opositores al presidente de EEUU, Donald Trump. Muchos de sus antiguos aliados han lamentado públicamente su exceso de deferencia ante uno de sus principales rivales económicos y geoestratégicos, además de un Estado señalado por violaciones de los Derechos Humanos,

La guerra contra Irán y sus efectos en los costes de la vida ha inflamado las tensiones, ya que el Congreso estadounidense considera que China rescata a la economía iraní comprando su petróleo por canales opacos y suministra a su Ejército componentes e inteligencia, poniendo en peligro a los militares de EEUU en Oriente Medio.

Especialmente hiriente ha sido la insistencia de Trump de recibir a Xi a su llegada a la base aérea de Andrews, en la que militares con uniforme de gala tuvieron que arrodillarse para desplegar y alisar una alfombra roja a los pies del mandatario chino. "Perfecta metáfora de dónde estamos", lamentaban usuarios de la red X.

Roger Wicker, senador republicano por Misisipi y presidente del Comité de Servicios Armados del Senado, intervino para cargar contra la cumbre, que según su criterio "ni siquiera se debería haber celebrado". A continuación propuso una lista de temas a abordar en la cena de gala que el presidente, de su mismo partido, ofrecerá a su homólogo chino.

"Sinceramente, si la Casa Blanca me hubiera consultado, le habría sugerido al presidente que no invitara a Xi Jinping a Washington para un recibimiento tan suntuoso aquí en los Estados Unidos de América, basándome en todos los problemas preocupantes que tenemos con el presidente Xi y el Partido Comunista Chino”, afirmó Wicker.

Tirando de ironía, el veterano senador sugirió que el presidente preguntase a Xi en el primer plato sobre el "acoso de la Armada china a los pescadores y marineros filipinos" en el Mar de la China Meridional.

Luego, mientras “cambian de Chardonnay a Cabernet", propuso que abordasen "el tema de Taiwán", a sabiendas de que Xi pretende que EEUU cancele su ayuda militar al territorio autónomo. El legislador admitió no obstante que espera "algunos avances" en las conversaciones sobre comercio e inteligencia artificial.

Sin embargo, concluyó: “Durante cada minuto de diálogo, nuestro comandante en jefe debe tener presente que su invitado es un dictador brutal, no electo y opresor que busca dominar a sus vecinos y cuyo masivo arsenal militar está apuntado directamente a lo”.

La víspera de la visita de Xi, el Comité Selecto de la Cámara de Representantes sobre el Partido Comunista Chino publicó un video sumamente crítico que acumuló más de 245.000 reproducciones en X. Detalla el ascenso al poder de Xi a partir de 1974 y finaliza calificándolo como “el mayor adversario para la libertad en el mundo”.

Manifestantes a las puertas de la Casa Blanca protestan vestidos de Winnie the Pooh, una referencia irónica a Xi Jinping. REUTERS/Kevin Lamarque

Este panel, creado en 2023 por la Cámara de Representantes, ha celebrado varias comisiones sobre las violaciones de Derechos Humanos en China y promueve legislación en materia económica y militar.

El congresista John Moolenaar republicano por Míchigan y presidente del Comité, presentó recientemente un proyecto de ley para prohibir la fabricación o venta de automóviles chinos en EEUU.

El senador Mitch McConnell, republicano por Kentucky, y otros tres de sus colegas republicanos aprovecharon la visita de Xi para exigir a la administración Trump que mantenga la ayuda militar y la venta de armas a Taiwán.

Mediante carta, recordaron al secretario de Estado, Marco Rubio, sus palabras afirmando que "disuadir una invasión de Taiwán debe ser nuestra máxima prioridad".

También recordaron sus palabras al secretario de Defensa, Pete Hegseth, declarando que EEUU "no permitirá que nuestros aliados y socios sean subordinados e intimidados".

Tras la cumbre de mayo en Pekín entre Trump y Xi, Estados Unidos pausó la venta de un paquete récord de 14.000 millones de dólares a Taiwán, y Trump lo describió como una "muy buena baza de negociación" con China.

"Resulta difícil imaginar cómo Estados Unidos podría proyectar una disuasión creíble en el Indopacífico si el precio de mantener las apariencias diplomáticas es denegar a nuestros socios capacidades de presión clave", escribieron.

Los demócratas azuzan las críticas

El portavoz de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, advirtió sobre el riesgo de que EEUU flexibilice los controles de exportación de chips y equipos de semiconductores avanzados. Eso podría recortar la ventaja de EEUU, sobre China, argumentan, en materia de Inteligencia Artificial.

Schumer y sus colegas demócratas se refirieron a las inquietudes de los votantes sobre la seguridad de la Inteligencia Artificial, muy presentes en las inminentes elecciones legislativas ('midterms). Defendieron su exigencia de una mayor regulación frente a la postura del presidente Trump a "fomentarla, no frenarla".

En su discurso ante la Asamblea General de la ONU, el presidente de EEUU se mofó de las advertencias sobre los riesgos de la IA, que tachó de "bulos" y de "alarmismo". Llegó a rebautizar oficialmente esta tecnología como 'Superinteligencia' en un intento de hacerla más amigable.

"Debemos rechazar esta falsa paradoja”, declaró el líder demócrata. "Podemos y debemos mantener nuestro liderazgo en IA restringiendo el acceso de China a nuestra tecnología, al tiempo que establecemos salvaguardas para mitigar sus riesgos".

Mientras tanto, en el pleno del Senado, los senadores demócratas instaron a Trump a confrontar directamente a Xi sobre el respaldo que su país está brindando a Irán.

"Si queremos poner fin a esta guerra, debemos cortar el apoyo externo que permite a Irán seguir luchando, y eso empieza por China", declaró la senadora Jeanne Shaheen, la demócrata de mayor rango en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado.