D. Barreira
Publicada
Las claves

La famosa piscina reflectante del Monumento a Lincoln en Washington se ha vuelto a llenar de algas que han teñido su agua de verde, apenas un par de semanas después de completarse la costosa y controvertida remodelación de más de 14 millones de dólares impulsada por la Administración Trump. La nueva pintura también ha empezado a desprenderse.

Las obras en el estanque concluyeron a principios de junio tras el revestimiento del fondo con un tono azul "inspirado en la bandera estadounidense", una iniciativa promovida por el el presidente Donald Trump dentro de su plan para "embellecer" la capital. Sin embargo, el retorno de las algas en los últimos días debido a las altas temperaturas ha provocado que el agua haya adquirido de nuevo un color verdoso.

El 6 de junio, el mandatario republicano anunció que las obras en la piscina habían finalizado. El martes, los trabajadores comenzaron a verter peróxido de hidrógeno en para combatir la proliferación de algas.

Trabajos de limpieza en el estanque reflectante de Washington. Annabelle Gordon Reuters

Según informa The New York Times, el Servicio de Parques Nacionales omitió el proceso de licitación y otorgó el contrato de 1,7 millones de dólares para instalar un sistema de purificación a una empresa vinculada a un antiguo partidario de Trump, John J. Cafaro, su vecino en Mar-a-Lago.

El Departamento del Interior de EEUU, responsable del Servicio de Parques Nacionales, ha defendido que la empresa Greenwater Services ya había puesto en marcha un sistema temporal de limpieza de las aguas, pero no ha explicado por qué no se implementó el permanente durante la remodelación de la piscina.

Trump había promocionado activamente esta reforma con la que buscaba limpiar el estanque, que a su parecer se encontraba en un estado "sucio y desagradable". Según The Washington Post, la piscina presentaba estos días una mayor cantidad de algas que en cualquier otro momento del mes de junio de los últimos cinco años.

El inquilino de la Casa Blanca no se ha pronunciado públicamente sobre el problema de las algas. A principios de semana anunció que celebraría un mitin el 4 de julio "con el monumento a Lincoln de fondo y alrededor del flamante estanque reflectante".

Trozos desprendidos de la nueva pintura aplicada a la piscina. Annabelle Gordon Reuters

La Administración republicana ha vuelto a utilizar a los demócratas como diana para justificar los problemas: el Departamento del Interior ha recordado que la renovación realizada durante el mandato de Barack Obama "dio como resultado que enormes acumulaciones de algas cubrieran la superficie de la piscina tras años de construcción que costaron a los contribuyentes millones y millones, solo para que días después estuviera rota y repugnante".

El estanque reflectante es uno de los espacios más reconocibles de la capital y ha sido escenario de momentos históricos, como el discurso del "I have a dream" de Martin Luther King en 1963.

Las obras formaron parte de un paquete de intervenciones impulsadas por Trump en distintos edificios y espacios emblemáticos de la capital con vistas al 250 aniversario de la independencia de EEUU. Entre estas intervenciones se incluye la construcción de un gran salón de baile en la Casa Blanca o un Arco de Triunfo.