El gobierno francés ha exigido la liberación de Marie-Thérèse Ross, una mujer francesa de 86 años residente en Estados Unidos, que lleva retenida por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) desde el pasado 1 de abril.
Según ha informado el ICE a la agencia EFE, Ross, que llegó a EEUU en junio de 2025, superó la permanencia de 90 días que le otorgaba el Programa de Exención de Visado. Eso la convierte, según la agencia migratoria, en "una extranjera indocumentada".
La octogenaria se había desplazado a la pequeña ciudad de Anniston (Alabama) para reencontrarse con un amor de juventud, Billy, un exmilitar estadounidense que sirvió en la base de Saint-Nazaire en Loira en los años 60.
Aunque habían terminado la relación hace más de 50 años, ambos volvieron a conectar en 2010. Habiendo enviudado los dos, Marie-Thérèse terminó decidiendo viajar al encuentro de Billy, casarse con él y tramitar su residencia permanente mediante la 'Green card'.
La francesa pudo acceder al país pese al recrudecimiento de la presión contra la inmigración bajo el segundo mandato de Donald Trump acogiéndose al Programa de Exención de Visado, que le permitía permanecer en el país por un plazo de 90 días.
Sin embargo, aunque Billy y ella contrajeron matrimonio, el hombre murió repentinamente en enero de 2026, dejándola en un limbo legal. El ICE le reprochó al detenerla que "siguiera ilegalmente en Estados Unidos siete meses después".
Uno de los hijos de Ross ha declarado al periódico francés Ouest-France que el ICE no notificó a la familia sobre la detención de su madre. Sólo se enteraron después de que funcionarios consulares franceses la visitaran.
La familia lamenta también las circunstancias del arresto. La octogenaria fue esposada y conducida a un centro de detención de Luisiana. "Le pusieron grilletes en muñecas y tobillos, como a una criminal", denunciaban.
El cónsul general de Francia en Nueva Orléans, Rodolphe Sambou, declaró a la agencia Associated Press que el gobierno francés se encuentra "completamente movilizado" para lograr la liberación de la mujer.
El diplomático afirma haberla visitado dos veces desde que fue recluida. "Teniendo en cuenta su edad, deseamos fervientemente que salga de esta situación lo antes posible", ha afirmado. "Queremos sacarla de esa cárcel".
El ICE ha sido objeto de fuertes críticas por mantener recluidas a personas de edad avanzada, así como a bebés y niños pequeños -incluso recién nacidos- en condiciones que podrían poner su salud en riesgo.
En febrero pasado, una inmigrante cubana de 79 años, conocida como ‘la abuela’, fue liberada por las autoridades tras pasar nueve meses detenida en una cárcel en Arizona.
La liberación de la cubana se logró tras la intervención de la congresista Adelita Grijalva, que lamentó que la salud física y mental de la anciana se hubiese deteriorado de forma irreparable durante su reclusión.
