Las claves
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El senador republicano, Lindsey Graham, vuelve a la carga contra España. Si hace unos días calificaba al Gobierno de Sánchez como "una aberración" por su oposición a la guerra de Irán, ahora pide a Donald Trump llevarse las bases de EEUU fuera de España.
"Quiero nuestras bases y bases aéreas fuera de España", ha dicho Graham en una entrevista en la cadena Fox News en la que ha pedido a los países aliados de la OTAN tomar la misma decisión.
Graham, aliado leal de Trump y conocido por su perfil muy intervencionista en política exterior, asegura que todos los aviones de su país y de sus aliados "deben salir de España" porque, a su criterio, se han opuesto a formar parte de una guerra para "hacer caer el régimen" de Irán.
Es decir, cerrar las bases de Rota y Morón después de que el Gobierno no permitiera su uso para la guerra en Irán.
Estas declaraciones del senador republicano de Carolina de Sur desde 2003, en plena guerra de Irak, tienen lugar durante una larga entrevista en la que analizaba los primeros 10 días de campaña bélica de Estados Unidos en territorio iraní.
En ella se dirigió a todos los aliados de EEUU y de los países de la OTAN. "A nuestros aliados les pregunto, si no pueden unirse a esta lucha, ¿a qué lucha van a unirse? A España: ¿no nos permiten utilizar sus bases, bueno, nuestras bases aéreas en su país, para impedir que un régimen homicida obtenga armas nucleares que aterroricen al mundo?", ha cuestionado.
Y va más allá: "Tenemos un compromiso con España en virtud del Artículo 5 de la OTAN, pero ¿acaso deberíamos tener bases aéreas en un país que no nos permite utilizar esos aviones para proteger al mundo contra un régimen nazi de corte religioso?".
Figura influyente dentro del partido desde hace décadas y defensor de una política exterior dura, Graham cree, además, que "nuestros amigos en España han perdido el rumbo" y deja claro que "ya no quiero hacer negocios con ellos", después de que la semana pasada Trump amenazara con cortar todo el comercio con España por no permitir el uso de las bases de Morón y Rota.
"Quiero que nuestras bases aéreas salgan de España y se trasladen a un país que nos permita utilizarlas", ha insistido el republicano, que ha defendido que EEUU busca construir "un nuevo Oriente Medio".
Esta no es la primera vez que Lindsey Graham carga contra nuestro país desde el inicio de la guerra. Ya la semana pasada lanzó varias críticas, entre ellas que tiene un Gobierno que "se está convirtiendo en el modelo a seguir de un liderazgo europeo patéticamente débil y que ha perdido el rumbo" y obsesionado con criticar a EEUU.
Tampoco dudó en calificar de "aberración" al Ejecutivo de Sánchez y de decir que, "a partir de ahora animaré a los toros, ¡viva el toro!".
Lindsey Graham el pasado 3 de marzo en el Capitolio.
Quién es Lindsey Graham
Ideológicamente Graham es considerado un conservador "halcón" en defensa y política exterior, es decir, muy favorable al uso de la fuerza y a un papel fuerte de EEUU en el mundo.
La relación de Graham con el mundo MAGA -la base trumpista más dura- es ambivalente: muy cercano a Trump personalmente, pero nunca del todo aceptado por el núcleo MAGA.
De hecho, ha tenido choques puntuales con Trump y MAGA al criticar la idea de indultar a los condenados por el asalto al Capitolio o por mostrar reparos a ciertas posturas de Trump sobre Ucrania.
Pese a ello, es fiel a Trump y le apoya en cuestiones como seguridad fronteriza, elección de jueces e impuestos.
De hecho, al inicio del fenómeno Trump, Graham fue uno de sus críticos republicanos más duros, pero luego se convirtió en uno de sus aliados más visibles.
Durante las primarias de 2016, llamó a Trump “loco”, “no apto para el cargo” y un “incitador racial, xenófobo y fanático religioso”. El magnate no dudó en responder atacándole públicamente y dando su número de teléfono personal durante un mitin.
Tras su victoria en 2016, Graham dio un giro: empezó a defenderlo en público, se convirtió en su socio habitual de golf y en uno de sus apoyos más importantes en el Senado, diciendo que tenía una “obligación” de ayudar a que un presidente republicano tuviera éxito.
La relación de Graham con el mundo MAGA (la base trumpista más dura) es ambivalente: muy cercano a Trump personalmente, pero nunca del todo aceptado por el núcleo MAGA.
Ha tenido choques puntuales con Trump y el mundo MAGA, por ejemplo al criticar la idea de indultar a condenados por el asalto al Capitolio o por mostrar reparos a ciertas posturas de Trump sobre Ucrania y otros temas
