Las claves
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El Gobierno de Donald Trump ha dado a los funcionarios de inmigración del ICE poderes más amplios para detener a refugiados legales que esperan una tarjeta verde para garantizar que sean "reevaluados", en una clara expansión de la amplia ofensiva del presidente contra la inmigración legal e ilegal.
Y todo ello mientras los agentes del ICE siguen sin cobrar su sueldo por el cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos.
En un memorando, el DHS confirma que los refugiados deben volver a ser "inspeccionados y examinados" un año después de ser admitidos en Estados Unidos para garantizar la seguridad nacional.
"Este requisito de detención e inspección garantiza que los refugiados sean examinados nuevamente después de un año, alinea la investigación posterior a la admisión con la que se aplica a otros solicitantes de admisión y promueve la seguridad pública", afirma este departamento.
Según la ley estadounidense, los refugiados deben solicitar la residencia permanente legal un año después de su llegada al país. El nuevo memorando autoriza a las autoridades de inmigración a detener a estas personas durante el proceso de reinspección.
La nueva política supone un cambio respecto del memorando anterior de 2010, que establecía que el no obtener el estatus de residente permanente legal no era una "base" para la expulsión del país ni una "base adecuada" para su detención.
Críticas
Esta decisión ha provocado críticas por parte de grupos de defensa de los refugiados.
El presidente de AfghanEvac, Shawn VanDiver, ha calificado esta directiva como "un cambio imprudente de una política de larga data" y dijo que "rompe la confianza en las personas que Estados Unidos admitió legalmente y a las que prometió protección".
HIAS, anteriormente conocida como Sociedad Hebrea de Ayuda a los Inmigrantes, señala que la "medida causará un daño grave y pone en peligro a miles de personas que fueron recibidas en Estados Unidos después de huir de la violencia y la persecución".
Bajo la presidencia de Donald Trump, el número de personas detenidas por el ICE ha alcanzado aproximadamente 68.000 este mes, un 75% más que cuando asumió el cargo el año pasado.
El pasado mes de enero, un juez estadounidense bloqueó temporalmente una ley de Trump dirigida a los aproximadamente 5.600 refugiados legales en Minnesota que están esperando tarjetas verdes.
En un fallo escrito, el juez federal de distrito, John Tunheim, en Minneapolis aseguró que los agentes federales violaron múltiples estatutos federales al arrestar a algunos de estos refugiados para someterlos a una investigación adicional sin amparo legal.
Ahora, la Administración Trump insiste en ello y da luz verde a la detención de refugiados legales.
Agentes del ICE sin cobrar
Hace solo unos días, el zar de la frontera de la Administración Trump, Tom Homan, dejó claro que las redadas migratorias continuarán en todo el país a pesar del cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional, que este jueves cumple su sexto día sin visos de un acuerdo de financiación en el Congreso.
Muchos de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) siguen sin cobrar su sueldo por la falta de fondos.
"Los oficiales de ICE no recibirán pago, pero parece que se están acostumbrando. Así que no, la misión migratoria, la razón por la que el presidente Trump fue elegido presidente, continúa. Tenemos la frontera más segura de la historia de la nación. Tenemos cifras récord de arrestos y deportaciones que continuarán", dijo Homan este domingo en la CNN.
