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Jesse Jackson, histórico activista en favor de los derechos civiles en Estados Unidos y candidato a la nominación presidencial por el Partido Demócrata en 1984 y 1988, ha fallecido a los 84 años, según ha confirmado su familia.
El reverendo bautista, uno de los líderes negros de mayor presencia en la política estadounidense en la segunda mitad del siglo XX, falleció este martes rodeado de su familia, según un comunicado.
"Su inquebrantable compromiso con la justicia, la igualdad y los derechos humanos contribuyó a forjar un movimiento global por la libertad y la dignidad. Incansable agente de cambio, elevó la voz de quienes no la tenían, desde sus campañas presidenciales en la década de 1980 hasta la movilización de millones de personas para registrarse como votantes, dejando una huella imborrable en la historia", destaca el texto.
Jesse Jackson junto a Nelson Mandela en 2005.
Jackson había sido hospitalizado en noviembre para recibir tratamiento por una enfermedad neurodegenerativa rara y particularmente grave, la parálisis supranuclear progresiva (PSP), según su organización, Rainbow PUSH Coalition, referente del activismo progresista. En noviembre de 2017 había anunciado que padecía párkinson.
El activista fue una suerte de puente entre Martin Luther King y Barack Obama, recogiendo el testigo del primero tras su asesinato en 1968 y postulándose en dos ocasiones para llegar a la Casa Blanca mucho antes que el segundo, que lo lograría en 2008.
Como enérgico orador y figura nacional, Jackson contribuyó a mantener en la agenda política temas como el fin de la segregación, el derecho al voto, la igualdad de oportunidades y la justicia económica para la población negra y otros grupos marginados. Decía que su misión consistía en "transformar la mente de Estados Unidos".
Uno de sus principales proyectos fue la llamada "Coalición Arcoiris", con la que pretendía unir a distintos movimientos (obreros, minorías raciales, mujeres, jóvenes, pacifistas) en torno a un programa común progresista.
Aunque Jackson nunca logró ser el candidato presidencial de los demócratas -en 1984 quedó tercero en las primarias y en 1988 solo le superó Michael Dukakis-, su papel fue clave para romper barreras dentro del partido, que se vio obligado a incorporar las demandas de la población afroamericana.
Jesse Jackson durante una rueda de prensa en 1997.
Él mismo se presentó como un pionero y luchador por la igualdad de los negros y los pobres. "Estados Unidos no es una manta tejida con un solo hilo, un solo color, una sola tela", proclamó en un célebre discurso ante la convención demócrata en 1988.
Bill Clinton lo nombró enviado especial para África en la década de 1990 y su mediación fue imprescindible para lograr la liberación de un destacado número de ciudadanos estadounidenses detenidos en lugares como Siria -llegó a reunirse con el dictador Saddam Hussein-, Cuba, Irak o Serbia.
Lugarteniente de King
Jesse Jackson nació el 8 de octubre de 1941 en Greenville, Carolina del Sur. Su madre era una estudiante de secundaria de 16 años y su padre un hombre casado de 33 años que vivía al lado. Su madre se casó posteriormente con otro varón que tardó 14 años en reconocer al futuro activista.
Su infancia se registró en plena era del Jim Crow, la red de leyes y prácticas racistas, a menudo brutalmente aplicadas, gestada en el sur para subyugar a los afroamericanos. Jackson obtuvo una beca de fútbol americano en la Universidad de Illinois pero se cambió a otro centro tras sufrir discriminación.
Jesse Jackson hablando a Martin Luther King el 3 de abril de 1968 en Memphis.
Su activismo por los derechos civiles empezó durante sus estudios en el Colegio Agrícola y Técnico de Carolina del Norte. Fue arrestado cuando intentó ingresar a una biblioteca pública "solo para blancos". En 1968 se ordenó reverendo bautista.
Jackson se convirtió en lugarteniente de Martin Luther King Jr. y a veces viajaba con él. El día en que el líder de los derechos civilesfue asesinado por un hombre blanco llamado James Earl Ray en el balcón del Motel Lorraine de Memphis, Jackson estaba solo un piso más abajo.
Posteriormente, rompió con el sucesor de King en la Conferencia de Liderazgo Cristiano del Sur y fundó su propia organización de derechos civiles en Chicago, Operation PUSH, a principios de la década de 1970, que daría paso en 1984 a la Coalición Nacional Arcoíris.
