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Las claves

Una jueza federal ordenó al Gobierno de Donald Trump restaurar una serie de paneles sobre la esclavitud retirados de una exhibición permanente en el Parque Histórico Nacional de la Independencia, en Filadelfia, la mayor ciudad del estado de Pensilvania.

La titular del juzgado, Cynthia Rufe, designada por el también presidente republicano George W. Bush, evocó la novela 1984 de George Orwell en su fallo y sostuvo que el ejecutivo no tiene autoridad para “disimular o desmantelar verdades históricas”. 

Esta decisión judicial responde a una demanda presentada por la ciudad de Filadelfia, que alegó que debía ser consultada antes de cualquier modificación en la Casa del Presidente, donde residieron George Washington y John Adams.

Rufe añadió en su resolución judicial que el Congreso limitó expresamente la capacidad del Departamento del Interior para alterar el parque sin coordinación con la ciudad.

“El Gobierno puede transmitir un mensaje diferente en otros lugares, pero no puede hacerlo aquí sin cumplir la ley”, explicó.

Por su parte, el presidente del Concejo Municipal de Filadelfia, el demócrata Kenyatta Johnson, celebró el fallo, diciendo en una publicación en X: “la historia negra es historia estadounidense y no dejaremos que Trump borre nuestra historia”.

Esta disputa ocurre en medio de los esfuerzos de la administración Trump por revisar contenidos en instituciones culturales antes del 250º aniversario de Estados Unidos, en un contexto marcado por la caída en picado de la popularidad de Donald Trump.

En enero, operarios retiraron grandes paneles de la exhibición en la conocida como Casa del Presidente. Como consecuencia de esta medida, la ciudad demandó al Gobierno ante un tribunal federal, al sostener que debía ser consultada antes de efectuar cualquier modificación.

Los equipos retiraron la exhibición que incluía los nombres y otros detalles biográficos de las nueve personas esclavizadas por los Washington en la mansión presidencial. Sus nombres permanecieron grabados en una pared de cemento en la entrada.

Los críticos, como el gobernador demócrata de Pensilvania, Josh Shapiro, acusaron al presidente Donald Trump de ‘blanquear la historia’ después de aplicar esta política de cancelación, con el objetivo, según la visión del dirigente republicano, de ‘restaurar la verdad y la cordura en la historia estadounidense’ en museos, parques y monumentos del país.

Funcionarios locales y estatales demócratas criticaron la retirada de los paneles, mientras la Casa Blanca defendió su intención de promover una visión “positiva” de la historia estadounidense, dejando atrás la imagen de un pasado oscuro.

En un decreto firmado en marzo de 2025, Donald Trump firmó un decreto en el que acusó al Gobierno de Biden de promover una “ideología corrosiva” y ordenó retirar del Parque de la Independencia contenidos que, según él, “denigran a estadounidenses”.

Desde entonces, la Casa Blanca inició una revisión de museos y exhibiciones del Smithsonian para retirar lo que considera la administración republicana propaganda antiestadounidense.

Los esclavos borrados

Entre las personas que fueron esclavizadas en la mansión, se encuentra Oney Judge, famosa por escapar en 1796 y mantenerse libre durante el resto de su vida, pese a los intentos de Washington de devolverla a la esclavitud.

Además de Oney Judge, se encontraban Hercules, el cocinero principal que escapó en 1797; Austin, su ayudante en la cocina; Giles y Christopher Sheels, asistentes personales del presidente; Paris, también empleado como sirviente; así como Moll y Richmond, quienes desempeñaban tareas domésticas en la casa.

La esclavitud es un elemento central en la historia del sitio, se argumenta en la demanda que realizó el equipo legal de la ciudad de Filadelfia, añadiendo que el acuerdo de gestión entre ciudad y Gobierno federal proporciona al gobierno local la autoridad para aprobar cualquier cambio en el diseño del sitio.

Los críticos condenaron duramente esta eliminación afirmando que confirma que el gobierno de Trump "busca borrar aspectos poco halagadores de la historia estadounidense".

Del mismo modo se manifestó el representante demócrata de Pensilvania Dwight Evans, que señaló que "la vergonzosa profanación de esta exhibición plantea preguntas más amplias y preocupantes sobre el abuso de poder de este gobierno y su empeño en blanquear la historia".