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Las claves

El Senado de Estados Unidos aprobó este jueves una resolución para impedir que Donald Trump, envalentonado tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, lleve a cabo nuevas acciones militares en Venezuela sin antes solicitar autorización al Congreso. Un paso importante hacia la limitación de las atribuciones del presidente para ordenar futuros ataques.

Después de dos intentonas previas, la medida presentada por el demócrata Tim Kaine salió adelante con 52 votos a favor y 47 en contra. Fueron cinco los republicanos que se sumaron a la bancada de la oposición: Rand Paul, de Kentucky; Todd Young, de Indiana; Lisa Murkowski, de Alaska, Josh Hawley, de Misuri; y Susan Collins, de Maine.

Cinco senadores que, según escribió Trump en su plataforma Truth Social, "nunca deberían volver a ser elegidos para un cargo público" porque la resolución, que salió adelante gracias a sus votos, "perjudica enormemente la capacidad de autodefensa de Estados Unidos y la seguridad nacional, al obstaculizar la autoridad del presidente como comandante en jefe".

"Aunque apoyo la operación para apresar a Nicolás Maduro, que fue extraordinaria por su precisión y complejidad, no apoyo el envío de fuerzas adicionales de Estados Unidos ni la entrada en un compromiso militar de largo plazo en Venezuela o Groenlandia sin una autorización específica del Congreso", se justificó Collins.

La senadora republicana por Maine, lejos de los postulados del movimiento MAGA, considera que "invocar la Ley de Poderes de Guerra en este momento es necesario, dadas las declaraciones del presidente sobre la posibilidad de 'botas sobre el terreno' y un compromiso sostenido 'dirigiendo' Venezuela, con lo que no estoy de acuerdo".

Paso clave

La votación de este jueves en el Senado fue de procedimiento, pero hace pensar que la medida cuenta con los votos necesarios para salir adelante en la votación final en el Senado. Después, pasaría a la Cámara de Representantes, donde los republicanos tienen una mayoría muy ajustada.

Trump confirmó el pasado sábado que no había notificado con antelación al Congreso acerca de la operación para capturar a Maduro, bautizada como Resolución Absoluta, porque pueden producirse filtraciones.

"El Congreso tiene tendencia a filtrar información. No sería bueno que filtraran información, creo que el resultado [del operativo en Caracas] habría sido muy diferente", explicó el inquilino de la Casa Blanca desde su resort de Mar-a-Lago.

Los miembros de la Administración Trump comenzaron a alertar a los legisladores sólo después de comenzadas las acciones de captura y extracción de Maduro y de la "primera combatiente", Cilia Flores. Una ruptura con los procedimientos habituales.

De hecho, el anuncio de Trump notificando que fuerzas de Estados Unidos realizaron "con éxito un ataque a gran escala" en suelo venezolano para capturar a Maduro y trasladarlo fuera del país por vía aérea cogió por sorpresa a varios senadores y congresistas, incluso los que forman parte de los comités de Defensa o Relaciones Exteriores.

Según el secretario de Estado, Marco Rubio, esta fue "una misión condicionada a ciertos factores, en la que debían cumplirse ciertas condiciones noche tras noche", por lo que prefirieron mantener la discreción absoluta.

"Observamos y monitoreamos la situación durante varios días. Así que simplemente no es el tipo de misión en la que se puede llamar a la gente y decir: 'Oye, quizás hagamos esto en algún momento de los próximos quince días", comentó con sorna el también asesor de seguridad nacional de Trump.

Por su parte, el senador demócrata por Arizona Rubén Gallego dijo en un mensaje de X que "es vergonzoso" que Estados Unidos haya pasado de "ser el policía mundial a ser el abusador mundial en menos de un año" e insistió en que "no hay ninguna razón" para esta operación.

"Sin la autorización del Congreso, y con la gran mayoría de los estadounidenses opuestos a la acción militar, Trump lanzó un ataque injustificado e ilegal contra Venezuela", advirtió el representante demócrata, Jim McGovern, que criticó que, de pronto, haya "fondos ilimitados para la guerra" cuando muchos estadounidenses sufren por falta de fondos para beneficios de salud.