Un juez federal bloqueó este martes el veto al aborto en Alabama (EEUU), que no contempla excepciones ni siquiera en casos de violación o incesto y que iba a entrar en vigor el 15 de noviembre, lo que marca un paso más en la batalla de los conservadores por llevar al tema al Tribunal Supremo del país.

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La ley de Alabama, aprobada el pasado mayo, es la más restrictiva de la ola de vetos al aborto que han impulsado este año líderes conservadores en varios estados del medio oeste y el sur de EEUU, con el objetivo expreso de forzar al Supremo a replantearse la decisión que legalizó este procedimiento en el país en 1973.

La decisión anunciada este martes por el juez Myron Thompson impedirá que la ley entre en vigor mientras continúe activo el litigio sobre su contenido en Alabama, donde la organización de salud reproductiva Planned Parenthood y la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, en inglés) demandaron al estado por considerar que la legislación es anticonstitucional.

"El tribunal cree que es probable que los demandantes salgan victoriosos a la hora de mostrar que la ley viola el derecho constitucional de una persona a obtener un aborto previo a la viabilidad (del embarazo), por lo que viola sus derechos constitucionales", escribió Thompson en su orden.

"El aborto sigue siendo legal en Alabama", celebró en un comunicado el director ejecutivo de ACLU en el estado, Randall Marshall.

La ley de Alabama prohibiría los abortos en cualquier fase del embarazo e impondría penas que van desde 10 años de prisión a la cadena perpetua a los médicos que los practiquen.

La norma solo contempla una excepción para los casos en los que el embarazo represente un serio riesgo para la salud de la mujer, pero no para los supuestos de violación o incesto.

Esa legislación no solo desafía la decisión que legalizó el aborto en EEUU en 1973, llamada "Roe versus Wade", sino también el precedente marcado por el Supremo casi dos décadas después, con el veredicto en "Planned Parenthood versus Casey" en 1992.

Esa última decisión abrió la puerta a que los estados restringieran el acceso al aborto, pero solo una vez que el feto fuera considerado "viable" fuera del vientre materno, alrededor de las 24 semanas.

La ley de Alabama es la más estricta, pero otros estados como Misuri o Misisipi han aprobado también vetos al aborto a partir de las seis u ocho semanas de embarazo, lo que viola claramente el precedente judicial.

No obstante, los promotores de la ley de Alabama la redactaron con el objetivo declarado de provocar un litigio y obligar al máximo tribunal del país a pronunciarse sobre el tema, con la esperanza de que la reforzada mayoría conservadora en la corte erosione el precedente de 1973.