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Las claves

Seis meses después de que Estados Unidos asumiera el control de las exportaciones petroleras de Venezuela, las dudas sobre la gestión de los más de 13.000 millones de dólares (unos 11.395 millones de euros) recaudados por la Administración Trump no hacen más que crecer.

La cuestión cobra mayor relevancia ahora que Venezuela, devastada por el doble terremoto que afectó a finales de junio a Caracas y La Guaira, busca fondos para la reconstrucción y los economistas sólo observan leves indicios de la recuperación esperada.

Tras la captura de Nicolás Maduro el pasado mes de enero, Washington alivió parte de las sanciones y respaldó a la vicepresidenta Delcy Rodríguez como presidenta interina. Sin embargo, el destino de los fondos sigue siendo una incógnita. La opacidad preocupa en un país donde el crudo representa cerca de una cuarta parte del PIB.

Según las estimaciones publicadas por el Financial Times, estas ventas generarán este año unos 13.000 millones de dólares, una suma que la Administración Trump gestiona bajo un estricto hermetismo y sobre la que apenas ha ofrecido explicaciones.

Los economistas ven escasas señales de recuperación en Venezuela, lo que hace presagiar que Estados Unidos no ha enviado todos los ingresos procedentes de las exportaciones de vuelta a Caracas.

Presión política bipartidista

Congresistas estadounidenses de ambos partidos están empezando a presionar a la administración para que explique dónde ha ido a parar el dinero y qué medidas está tomando para prevenir la corrupción en torno a su distribución.

"La invasión de Venezuela por parte de Trump ha girado en torno al petróleo, el poder y la corrupción desde el principio, con miles de millones de dólares en ingresos petroleros venezolanos controlados por la Administración sin transparencia ni salvaguardias", denunció el congresista demócrata Joaquín Castro en declaraciones al Financial Times.

El diario calculó los probables ingresos petroleros de Venezuela. Para ello utilizó datos sobre envíos de crudo desde el país desde enero, recopilados por Kpler, una plataforma de análisis de datos y transporte de mercancías.

También utilizó estimaciones de precios de Argus Media, una agencia de precios, para el crudo Merey, un tipo de crudo extrapesado producido en Venezuela, así como para Boscan y Hamaca, dos tipos menos comunes de crudo venezolano.

El resultado fue un total estimado de más de 13.000 millones de dólares, unos 11.395 millones de euros.

Un único ingreso

El Gobierno venezolano creó un sitio web para rastrear los ingresos provenientes de las ventas de petróleo gestionadas por Estados Unidos, pero sólo tiene un registro: una transferencia de 300 millones de dólares (263 millones de euros) fechada en marzo.

En una audiencia celebrada el 14 de julio en el Congreso, María Elvira Salazar, diputada republicana de origen cubano, solicitó que se hicieran públicos los informes de la empresa KPMG sobre los fondos debido a "la importancia de la transparencia sobre el destino del dinero".

"Hoy le pregunté directamente al Departamento de Estado qué está pasando con el dinero del petróleo venezolano y con los 4.000 millones de dólares en oro de Venezuela que Delcy Rodríguez quiere recuperar. ¿Dónde están las auditorías? ¿Y quién está garantizando que esos recursos no vuelvan a caer en manos de los mismos que llevan años saqueando a Venezuela?".

"La riqueza de Venezuela le pertenece a los venezolanos, no a Delcy Rodríguez ni a su círculo corrupto", remató la congresista.

El destino de los ingresos petroleros de Venezuela se ha vuelto aún más acuciante tras los dos devastadores terremotos del 24 de junio. La ONU estima que el costo de los daños a edificios e infraestructura ascenderá a 37 mil millones de dólares (32.423 millones de euros).

Declaraciones contradictorias

Poco después de la incautación de enero, Donald Trump declaró que los ingresos "estarían bajo su control". Desde entonces, Washington ha ofrecido descripciones contradictorias de los fondos.

Una orden ejecutiva de enero afirma que el dinero pertenece al gobierno venezolano y que Estados Unidos lo custodia. Al mismo tiempo, el Departamento de Energía indica que los fondos se desembolsarán en beneficio tanto de estadounidenses como de venezolanos.

El presidente también afirma que Estados Unidos está obteniendo importantes beneficios del petróleo venezolano y que ha recuperado con creces el costo de la operación militar.

El presidente Donald Trump en la Casa Blanca, Washington, EEUU Evelyn Hockstein Reuters

En abril, el alto funcionario del Departamento de Estado, Michael Kozak, declaró que se habían enviado a Venezuela alrededor de 3.000 millones de dólares (2.628 millones de euros) en ingresos petroleros y que KPMG estaba auditando las cuentas bancarias.

Kozak añadió que la Administración proporcionaría informes trimestrales sobre los fondos, pero los demócratas del Comité de Asuntos Exteriores afirman no haber recibido información desde entonces.

Funcionarios estadounidenses sostienen que el control de los fondos petroleros se ha utilizado para ejercer presión sobre Delcy Rodríguez, quien en parte estaría siguiendo instrucciones de Washington. En una audiencia del Congreso el miércoles pasado, Kozak declaró: "Es su dinero, pero... tienen que obtener nuestro permiso".

Los fondos se destinaron a cubrir gastos como salarios gubernamentales y equipos para la industria petrolera, explicó. El Departamento de Estado afirmó que se han desembolsado miles de millones de dólares a la economía venezolana bajo este sistema. "Se está realizando un seguimiento financiero para asegurar que los fondos beneficien al pueblo venezolano", añadió Kozak.

Crecimiento lento

Muchos economistas esperaban una fuerte recuperación económica en Venezuela este año tras el levantamiento de las sanciones. A pesar de los miles de millones supuestamente desembolsados y la ayuda posterior al terremoto de 386 millones de dólares, el crecimiento de su PIB en el primer trimestre no superó el 2,5%, un porcentaje que genera dudas.

El economista venezolano Francisco Rodríguez, investigador del Centro de Investigación Económica y Política en Washington, explicó que "es probable que Venezuela no haya crecido más rápidamente porque Estados Unidos no transfirió al gobierno venezolano la totalidad de dichos ingresos".

Un edificio derrumbado entre los restos del terremoto del 24 de junio en La Guaira, Venezuela Gaby Oraa Reuters

Su compañero José Guerra, exdiputado de la oposición, aseguró que los ingresos petroleros deberían ser mucho mayores que en los últimos años: "¿Dónde está el dinero? No hay transparencia y el gobierno estadounidense no nos informa".

Alejandro Grisanti, director de Ecoanalítica, una consultora especializada en Venezuela, ofrece una lectura diferente y sostiene que en los últimos dos meses se han producido importantes entradas de dólares en las cuentas del país.

Si bien esperaba una aceleración de la economía en el cuarto trimestre del año, Grisanti considera que el terremoto puede retrasar este fenómeno hasta mediados del próximo año.

Desde los seísmos, Delcy Rodríguez ha estado gestionando el acceso a fondos retenidos fuera del país, incluyendo importes en el FMI y oro venezolano bajo custodia del Banco de Inglaterra, pendiente de resolución judicial.

Estados Unidos ha destinado 386 millones de dólares (338 millones de euros) en ayuda para el socorro y ha enviado cientos de soldados a Venezuela para colaborar en las labores de reconstrucción.

El encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, John Barrett, declaró este mes que también se estaban destinando fondos provenientes de los ingresos petroleros a la reconstrucción, aunque no especificó la cantidad.