Publicada
Actualizada

Las claves

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha dado este sábado un enérgico mensaje de unidad con Europa en la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde ha asegurado que el destino de Washington estaba entrelazado con el de Europa.

También ha subrayado que la Casa Blanca no tiene intención de romper la alianza transatlántica.

El discurso inaugural representó un cambio radical respecto al año pasado, cuando el vicepresidente JD Vance, desde el mismo escenario, lanzó un ataque contra los líderes europeos acusándolos de censurar la libertad de expresión y de no controlar la inmigración.

"En una época en la que los titulares anuncian el fin de la era transatlántica, que quede claro para todos que este no es nuestro objetivo ni nuestro deseo, porque para nosotros, los estadounidenses, nuestro hogar puede estar en el hemisferio occidental, pero siempre seremos hijos de Europa", dijo Rubio.

Rubio dijo que EEUU "está preparado, por si fuera necesario, para seguir adelante por su cuenta", pero reconoce que quieren hacerlo "con nuestros amigos europeos" ya que "somos parte de una única cultura, la occidental". Explicó que, a pesar de "no estar siempre de acuerdo", les "preocupa Europa".

"Las dos grandes guerras del último siglo nos recuerdan que nuestro destino está entrelazado con el vuestro", detalló.

Rubio también sostuvo que el "borrado de la civilización" amenaza tanto a Estados Unidos como a Europa, pero sostuvo que "el destino de Europa nunca será irrelevante" para EEUU.

Por eso, hizo hincapié en que Estados Unidos quiere "revitalizar una vieja amistad", la que une "al viejo y nuevo mundo".

Contra la migración

Durante su discurso, también ha atacado la "migración masiva" y "descontrolada", que considera "una amenaza urgente para el tejido de las sociedades y la supervivencia de nuestra propia civilización".

"La migración masiva es una crisis continua que está dañando al mundo", ha asegurado.

Por eso, ha asegurado que "hay que recuperar el control de las fronteras".

"No es xenofobia, es un acto de soberanía nacional, y no hacerlo no es solo abdicar de una de las obligaciones con tu pueblo, sino que es una amenaza para la supervivencia", ha comentado.

Rubio se ha mostrado favorable a tender puentes a Europa, pero ha defendido que EEUU no quiere "tener aliados débiles".

"Eso nos haría débiles también a nosotros; no queremos aliados que se queden en un statu quo antiguo, queremos que se defiendan para que ningún adversario intente ponernos a prueba", ha destacado.

Por eso, ha reclamado "una alianza sin miedo", que permita estar "alineado" con EEUU: "Queremos una alianza de Occidente".

"Para nosotros, los estadounidenses, nuestro hogar está en el Occidente", ha explicado antes de apostillar que "actuar junto a Europa ayudará a restablecer una política exterior sana".

No obstante, ha advertido que "en Estados Unidos no tenemos ningún interés en ser guardianes educados y ordenados de la decadencia controlada de Occidente".

"Queremos aliados que se sientan orgullosos de su cultura y su herencia, que comprendan que somos herederos de la misma gran y noble civilización y que, junto con nosotros, estén dispuestos y sean capaces de defenderla. Por eso no queremos que los aliados justifiquen el statu quo roto en lugar de considerar lo necesario para arreglarlo", ha explicado.

Política exterior

"La desindustrialización no era inevitable, fue una elección política consciente, una tarea de décadas que ha restado a nuestras naciones riqueza, capacidad productiva e independencia", abundó Rubio, que también aludió a las peligrosas dependencias y vulnerabilidades desarrolladas en Occidente al perder soberanía en cadenas de suministro.



"La pérdida de nuestra soberanía en las cadenas de suministro no fue resultado de un sistema próspero de comercio global, sino una ingenua y voluntaria transformación de nuestras economías que nos hizo dependientes y peligrosamente vulnerables ante crisis", expuso Rubio, quien también apeló a la audiencia de Múnich a levantar las economías occidentales.



"Juntos podemos reindustrializar nuestras economías y reconstruir nuestra capacidad para defender a nuestros pueblos", señaló el jefe de la diplomacia estadounidense.

Sobre la guerra de Ucrania, ha asegurado que seguirán "haciendo todo lo posible para ayudar a ponerle fin", de hecho, ha precisado que "los rusos están perdiendo entre 7.000 y 8.000 soldados a la semana".

"Sobre el esfuerzo para poner fin a la guerra, es una obligación de la que no vamos a alejarnos", pero ha explicado que desconoce "si los rusos hablan en serio sobre terminarla".

Acerca de China, ha reconocido que hay "desafíos a largo plazo con China que van a ser irritantes", pero que "le deben al mundo manejar la relación con China aunque nuestros intereses nacionales a menudo no se alineen".

Por su parte, el ministro de Exteriores de China, Wang Yi, en la misma conferencia de Múnich, dice sentirse "alentado por las señales de respeto hacia China por parte de Estados Unidos", aunque ha reconocido que "algunos en EEUU tratan de atacar y difamar a China".

Sobre Irán, Rubio ha afirmado que "el presidente ha dicho que es su preferencia llegar a un acuerdo con el país, pero que es algo muy difícil de hacer".

Sin terminar de abandonar la estructura actual de relaciones, Rubio ha llamado a una reforma integral de las instituciones internacionales, comenzando por Naciones Unidas (una organización con "potencial", según Rubio, pero que "no tiene respuestas y ahora mismo prácticamente no juega papel alguno"), marcada por el hecho fundamental de que el interés particular de los estados debe gozar de prioridad absoluta.

"Ya no podemos anteponer el así llamado orden global a los intereses vitales de nuestra gente y de nuestros pueblos", ha declarado el secretario de Estado.

"Tenemos que estar orgullosos de lo que logramos juntos en el siglo pasado, pero ahora debemos afrontar y aprovechar las oportunidades de un nuevo siglo. Porque el ayer ya pasó. El futuro es inevitable. Y nuestro destino, juntos, nos espera", ha concluido Marco Rubio.